Turquía, llegada de rusos a Antalya

La quiebra del turoperador alemán FTI amenaza el turismo en Antalya

La quiebra del turoperador alemán FTI está trayendo problemas importantes al sector turístico turco y, de hecho, amenaza el turismo en Antalya, donde el que hasta ahora era el tercer mayor turoperador de Europa debe decenas de millones de euros a empresas turísticas de Turquía.

La insolvencia del gigante alemán de los viajes turísticos, que el pasado 3 de junio se declaró en quiebra ante un tribunal de Munich tras acumular una deuda cercana a los 1.000 millones de euros y carecer de capacidad para afrontar los pagos, ha obligado a cancelar cientos de viajes previstos a Turquía, donde FTI operaba en 12 hoteles y acumula deudas millonarias con otros hoteles de la región del Mediterráneo, en la costa sur del país.

Recep Yavuz, presidente del Grupo de Trabajo sobre Turismo del Ayuntamiento Metropolitano de Antalya, confirmó en declaraciones al diario Hurriyet que la quiebra de la alemana se dejará sentir con fuerza en la región: “FTI traía cada año más de un millón de turistas de Europa a Turquía. Actualmente tenemos 25.000 huéspedes traídos por este turoperador. Esos turistas deberían poder volver a sus países (a pesar de la quiebra)”, dijo Yavuz, quien subrayó que la crisis abierta por la empresa alemana se dejará sentir también en otros países de la región Mediterránea.

La misma preocupación mostró Kaan Kavaloğlu, presidente de la Asociación de Inversores y Hoteleros Turísticos del Mediterráneo (AKTOB), para quien ahora mismo hay mucha incertidumbre sobre el futuro inmediato y cómo se verá afectado el turismo en destinos como Antalya tras la quiebra del turoperador alemán FTI: “Nuestra prioridad es asegurarnos de que los clientes que han hecho sus reservas a través de FTI seguirán viniendo a Turquía de vacaciones”, dijo. “La situación no es tan grave como durante la bancarrota de Thomas Cook, pero sí causa preocupaciónFTI debe entre 25 y 30 millones de euros a empresas turcas”, aseguró Kavaloğlu.