Las acciones del grupo, que abarca a 23 empresas de minería, construcción, energía y medios de comunicación, se desplomaban el martes en la Bolsa tras abrirse una investigación por fraude y pago de sobornos.
Equipos de lucha anti-terrorista de la policía turca registraban el martes las oficinas en Ankara del conglomerado empresarial turco Koza İpek, vinculado al movimiento religioso Gülen, después de que la fiscalía acusase al holding de participar en la financiación de actividades terroristas.
El Holding Koza İpek agrupa a 23 empresas de medios de comunicación, energía, construcción y minería; en el registro llevado a cabo el martes por las fuerzas de seguridad turcas, que incluyó también la vivienda del propio director ejecutivo de la compañía Akın İpek, al menos seis personas habrían sido detenidas. El propio İpek, que se cree se encuentra actualmente en Reino Unido, estaría siendo buscado también por la policía, que tendría una orden de arresto contra él.
El conglomerado empresarial turco está acusado de fraude financiero, evasión de impuestos y pago de sobornos, así como de financiar y apoyar actividades del movimiento Gülen, que las autoridades turcas consideran como una organización terrorista acusada de intentar infiltrarse en las instituciones del Estado. Durante las redadas y registros practicados el martes, la unidad de crímenes financieros de la policía turca habría incautado además de numerosos documentos y varios ordenadores.
Poco después de conocerse la noticia, las acciones de las 23 empresas agrupadas en el holding Koza İpek experimentaban fuertes pérdidas en la Bolsa de Estambul; así por ejemplo las acciones de la compañía minera Koza Altın caían cerca del 11%, mientras que otra empresa del sector, Koza Madencilik, veía sus participaciones desplomarse un 10,26%.
Si bien fuentes de la oficina del fiscal de la República en Ankara aseguraron a los medios que la investigación no estaba dirigida contra los medios de comunicación vinculados al grupo -que incluyen el diario Bugün, Bugün TV y Kanaltürk, y Kanaltürk Radyo- varios partidos de la oposición criticaron la operación calificándola de un intento por parte del gobierno de silenciar los medios de comunicación, en un momento en que tres periodistas extranjeros -Mohammed Ismael Rasool, Philip Gingell Hanrahan y Philip John Pendlebury- permanecen en prisión preventiva en la provincia de Diyarbakır acusados de colaboración con un grupo terrorista.
VOTE
EQUIPO EDITORIAL
.
Editado y revisado por:

Pablo Gómez es especialista en Turquía y editor jefe de Hispanatolia desde 2011. Desde 2006 se dedica al análisis de la actualidad y la geopolítica de Turquía y su región.
…
📣 Tu PUBLICIDAD en Hispanatolia
.
🤗 AYÚDANOS CON UN DONATIVO:
💗 Paypal



