La policía turca confiscó cerca de 30 millones de copias pirata

El Departamento de Policía de Estambul ha decomisado en los últimos tres años millones de materiales con derechos de autor, principalmente libros pero también DVDs y CDs copiados ilegalmente.

La policía de Estambul ha confiscado cerca de 30 millones de materiales de piratería con derechos de autor en los últimos tres años, especialmente libros, según informaciones proporcionadas por fuentes del departamento de policía de la ciudad al diario turco Hürriyet.

De los 29.313.162 objetos decomisados por la policía en los últimos tres años, más de 24 millones son libros y libretas copiados ilegalmente, mientras que otros 4 millones corresponden a copias de DVDs o CDs de películas, música, juegos o software para ordenadores.

«Los fabricantes de material pirata saben qué películas se van a ver, qué libros se venderán mejor o qué autores son populares», explicaba bajo condición de anonimato a Hürriyet un miembro de la policía turca. Además de libros y CDs o DVDs, otros materiales confiscados incluyen unas 280 máquinas de impresión valoradas entre 200.000 y 600.000 euros, utilizadas para realizar las copias ilegales.

Tras alquilar por medio millón de liras al año -unos 176.000 euros- dos almacenes para albergar todos los materiales ilegales confiscados, la policía ahora se encuentra con que éstos se han quedado pequeños; tal y como explicó al diario la fuente policial, los almacenes donde se guardan estos materiales, principalmente libros, constituyen de hecho «la mayor biblioteca de Turquía».

Sin embargo nadie puede acceder a estos libros. La actual legislación vigente en Turquía impide que las copias ilegales confiscadas puedan ser eliminadas o recicladas hasta que lo autorice un tribunal. Tampoco se permite entregar a los colegios, por ejemplo, los libros de texto pirateados decomisados por la policía, con lo que éstos esperan amontonados a que puedan ser desechados en una planta y convertidos en papel reciclado, por el que el Estado obtendrá un pequeño beneficio.

No obstante y pese a las leyes en vigor, muchos profesionales del sector denuncian la falta de condenas en la práctica por este tipo de delitos contra la propiedad intelectual en Turquía, una práctica muy extendida contra la que muchas veces incluso los propios jueces carecen de la formación legal necesaria.