La policía turca confisca en Estambul 1.200 artefactos históricos ocultos en unas maletas

Cada año decenas de miles de artefactos y restos históricos son sacados ilegalmente del país, que tiene estrictas leyes que persiguen con hasta 12 años de cárcel a los infractores.

Cerca de 1.200 objetos históricos fueron decomisados el martes por agentes de policía turcos en el distrito estambulita de Fatih, después de que éstos detuvieran a un grupo de personas que transportaba unas maletas sospechosas.

La detención se produjo cuando agentes realizaban una patrulla rutinaria por el casco histórico de Estambul y sospecharon de un grupo de cinco personas que llevaban consigo varias maletas. Tras interceptarlos y proceder a registrar el equipaje, la policía encontró en las maletas más de un millar de objetos de alto valor histórico, incluyendo monedas de oro, crucifijos, estatuas, brazaletes, collares y piedras preciosas.

Una vez detenidos y trasladados a la comisaría de Beyazıt para ser interrogados, los sospechosos confesaron haber robado los objetos en la región de Anatolia Oriental, desde donde los habían trasladado hasta Estambul y pensaban venderlos en el mercado negro.

Turquía, que alberga un rico patrimonio histórico fruto de las numerosas civilizaciones que ocuparon Anatolia durante miles de años, tiene que luchar cada año con el contrabando de miles de artefactos históricos que son robados y sacados del país.

Datos oficiales confirman que el número de objetos confiscados crece cada año y se acerca a los 100.000, principalmente monedas por su facilidad de transporte sin ser detectadas, aunque la cifra real de objetos saqueados sin duda es mucho mayor.

Las estrictas leyes existentes en Turquía para perseguir esta lacra para su patrimonio histórico imponen penas de hasta 12 años de prisión para cualquier persona que saque del país cualquier objeto, piedra o resto sin la debida autorización, lo que en alguna ocasión ha traído problemas a turistas incautos que han tratado de llevarse algún “souvenir” del país.