Özgür Özel

La fiscalía investiga la campaña de boicot a empresas de la oposición turca

La fiscalía de Estambul ha anunciado la puesta en marcha de una investigación contra la campaña de boicot a empresas puesta en marcha por el principal partido de la oposición turca, el Partido Republicano del Pueblo (CHP), a raíz de las protestas en Turquía por la detención y el ingreso en prisión del alcalde de Estambul, Ekrem İmamoğlu.

Medios turcos confirmaron en las últimas horas que la Oficina del Fiscal Jefe de la República en Estambul abrió una investigación contra los llamamientos a boicot de empresas, incluyendo tanto una lista de empresas a boicotear divulgada por el partido CHP -al que pertenece İmamoğlu- en la que hay destacados medios de comunicación, pero también una campaña puesta en marcha a través de las redes sociales para este 2 de abril en la que se pide a los consumidores que no realicen ninguna compra

En un comunicado divulgado hoy, la fiscalía señaló que la “retórica divisiva” en medios y redes sociales destinada a obstaculizar la actividad económica constituyen delitos de “odio y discriminación” y “incitación al odio y la hostilidad”. Medios locales informaron que esta nueva investigación podría vincularse a la ya abierta por ataques contra locales de determinados negocios y empresas por parte de simpatizantes del CHP.

Ayer mismo, el presidente del CHP Özgür Özel pidió a través de las redes sociales no realizar ninguna compra el 2 de abril en protesta por el encarcelamiento de İmamoğlu y la detención de unos 300 estudiantes durante las protestas de los últimos días. “¡Parad todas las compras! Supermercados, tiendas online, restaurantes, gasolineras, cafés, facturas… No paguéis nada”, dijo el líder de la oposición turca, cuyo partido ha impulsado también una lista de empresas a las que acusa de apoyar al gobierno.

Condenas desde el gobierno al boicot

Las críticas desde el ejecutivo a las campañas de boicot no se han  hecho esperar; el ministro de Comercio Ömer Bolat se refirió a ellas como un “sabotaje económico” advirtiendo que los negocios perjudicados podrán reclamar daños económicos ante los tribunales. Bolat, que publicó en las redes sociales fotos suyas comprando durante este 2 de abril, pidió a los ciudadanos ignorar este tipo de campañas y continuar ayudando a la economía del país: “Demostremos que el comercio florece en Turquía”, subrayó.

También el ministro del Interior Ali Yerlikaya acusó al principal partido de la oposición turca de “socavar la independencia económica de Turquía”, mientras que el ministro de Justicia turco Yılmaz Tunç calificó la campaña de boicot a empresas como un “intento de linchamiento contra el capital del país”, que es “irresponsable” y “claramente ilegal”: “Nadie en un Estado de derecho puede clasificar marcas, empresas y consumidores según su línea ideológica… Esta es la razón por la que el CHP no ha podido gobernar durante años. Intentar crear problemas en el país a partir de una investigación judicial y sembrar el terror en las calles, no es legal”.