La demanda de injertos capilares en Turquía aumentó con la pandemia

A pesar de que muchas operaciones y tratamientos se han suspendido, la demanda de injerto capilar en Turquía no ha dejado de crecer durante la pandemia, según los expertos.

La demanda de injertos capilares en Turquía, al contrario que otro tipo de operaciones quirúrgicas, no sólo se ha mantenido durante la pandemia de coronavirus sino que además no ha dejado de crecer, según aseguran expertos médicos turcos consultados.

En declaraciones realizadas al diario turco Hürriyet, Reşat Bahat, presidente de la Asociación de Hospitales Privados y Organizaciones de Salud de Turquía (OHSAD), señaló que durante la pandemia se han producido cambios importantes e inesperados en los hábitos de gasto de los pacientes, y que muchas personas han tenido que afrontar enfermedades graves como problemas de corazón o cáncer sin someterse a los controles necesarios.  

“Muchos de nuestros pacientes no se han sometido a tratamientos o a seguimientos por sus enfermedades crónicas durante este período de más de un año (de pandemia de COVID-19); sin embargo, los trasplantes capilares, las prótesis de mama, las rinoplastias, y los injertos de botox, no han dejado de crecer”, aseguró Bahat, quien consideró este fenómeno digno de una investigación sociológica.

La pandemia ha reducido a la mitad el turismo de salud

Ahmet Tekin, director general de los Servicios Sanitarios del Ministerio de Salud de Turquía, afirmó sin embargo durante una conferencia organizada por el Instituto de Políticas de Salud de Turquía (TÜSPE) que la pandemia ha afectado de forma importante al turismo de salud en Turquía.

En 2019, el 23,4% del turismo fue de salud. Pero hubo un 48% de descenso en el turismo de salud durante el período de la pandemia”, explicó Tekin, añadiendo que los ingresos por este concepto, que en 2019 sumaron cerca de 1.200 millones de dólares, se redujeron a la mitad en 2020 a causa del coronavirus.

“Nuestro objetivo para 2023 en el turismo de salud es llegar hasta los 1,5 millones de turistas extranjeros que viajen a nuestro país por salud, y alcanzar unos ingresos de 10.000 millones de dólares”, anunció Tekin.

Antes de la pandemia, los principales países de origen de turistas que viajan al país por turismo de salud -muchos de ellos para someterse a injertos capilares en Turquía- eran Siria, Irak, Azerbaiyán, Afganistán, Libia, Turkmenistán, Rusia, Alemania, Irán y Georgia; a raíz de la pandemia, los principales países son Siria, Irak, Alemania (los pacientes de este país se han duplicado), Libia, Azerbaiyán, Afganistán, Turkmenistán, Uzbekistán, Rusia y Estados Unidos.