La clausura del AKP y del DTP empeorarán el separatismo y la violencia

Los casos de clausura del gobernante Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) y del Partido de la Sociedad Democrática (DTP) está debilitando la ya de por sí débil fe de los ciudadanos kurdos en soluciones democráticas.

Expertos políticos notan que estos dos partidos acumulan los votos de la mayoría de los ciudadanos kurdos y que si son cerrados, los kurdos incluso podrían a llegar a hablar sobre su auto-determinación, volviéndose a grupos fundamentalistas o recurriendo a la violencia para cumplir sus objetivos.

El prominente intelectual kurdo Tarık Ziya Ekinci y el presidente de la asociación de bares de Diyarbakır, Sezgin Tanrıkulu, dicen que tanto el AKP cómo el DTP significan diferentes cosas para los kurdos, pero su clausura tendría el mismo efecto: crear una desilusión en el sistema democrático. Ambos piensan que la entrada al parlamento del DTP y los discursos del AKP en busca de una solución para los kurdos dieron esperanzas a los kurdos, por esta razón, si los dos partidos son cerrados, el desasosiego resultante sería enorme. De todas formas, ya existe una desilusión entre los kurdos en lo que respecta el Partido AK.

Según Tanrıkulu, los casos de clausura del AKP y del DTP no son percibidos de la misma manera por los kurdos: «El AKP no es percibido cómo un partido fuera del sistema, y el pretexto de su clausura no tiene nada que ver con la cuestión kurda. Si el AKP es cerrado, los kurdos pensarán que incluso un partido dentro del sistema puede ser clausurado y por ello la democracia no funciona».

Para Ekinci es importante el hecho de que el apoyo de los kurdos al AKP fuese mayor que aquel proporcionado el DTP en las elecciones del 22 de Julio, pero según pasó el tiempo, los kurdos perdieron su fe en él: «Cuando el primer ministro Recep Tayyip Erdoğan dijo que solventar el problema kurda era una prioridad, se ganó el corazón de los kurdos. Pero sus políticas no llegaron a cumplir sus promesas, incluso al contrario, delegó la implantación de dichas políticas al ejército. Por ello los kurdos perdieron su fe en el AKP. La clausura de éste no afectará directamente a los kurdos, pero afectará al estado de ánimo de los kurdos en general.»

Otro intelectual kurdo, Ümit Fırat, señala que por una parte el DTP no hace nada en el parlamento y no es tomado en consideración por los otros partidos, pero por otra parte, el Partido de los Trabajadores del Kurdistán o la banda terrorista (PKK) no está dejando que el DTP gane terreno. Mustafa Akyol por su parte dice que el principal beneficiario de la clausura del Partido AK sería el movimiento separatista kurdo. En un artículo dirigido a los «protectores de la república» dice que el AKP fue el único partido turco que fue capaz de ganar votos en las zonas habitadas por los kurdos.

El profesor Nihat Ali Özcan del TESEV (Fundación de la Economía y de los Estudios Sociales de Turquía) dice que no es fácil predecir los resultados que tendría la clausura de los partidos: «Para el DTP, el parlamento nunca fue su campo de batalla, no era más que un frente. No creo que se rendirán en este frente. Los votantes del AKP y del DTP no se irían a las montañas juntos. Por supuesto, habrá un impacto negativo, pero estos impactos no tienen por qué ser finales.»

La posible clausura tanto del AKP cómo del DTP aún sigue levantando interrogantes entre los intelectuales turcos y kurdos, pues es difícil saber hasta que punto dicha clausura puede afectar a la sociedad del país y sobre todo a la gran minoría kurda.