Kılıçdaroğlu pide la dimisión de su diputada tras el escándalo por los gastos en el parlamento

Elif Doğan Türkmen, diputada del partido opositor CHP, ha desatado la indignación pública al haber acumulado una factura de gastos de comunicación durante 2016 de 1,2 millones de liras a cargo del parlamento y, por tanto, de los contribuyentes.

El líder del principal partido de la oposición en Turquía, Kemal Kılıçdaroğlu, aguardaba el viernes la carta de dimisión de la diputada de su partido CHP, Elif Doğan Türkmen, como miembro del Consejo de la Presidencia de la Asamblea Nacional Turca (TBMM Başkanlık Divanı, en turco) tras el escándalo suscitado en los últimos días al saberse que Türkmen gastó en comunicación en un solo año 1,2 millones de liras turcas –equivalentes a unos 300.000 euros- que tuvieron que ser pagados por el parlamento y, por consiguiente, por los contribuyentes.

La astronómica factura, muy por encima de la de otros de sus compañeros en el Consejo de la Presidencia, ha desatado en los últimos días una oleada de indignación pública y si bien el propio Kılıçdaroğlu apareció el martes en televisión apoyando a su diputada, varios medios locales informaron esta semana citando fuentes anónimas del propio Partido Republicano del Pueblo (CHP) que el escándalo habría enojado profundamente al líder opositor en un momento en que el partido se prepara para la campaña por el “No” en el referéndum constitucional del próximo mes de abril, que decidirá si se aprueban cambios en la Constitución para introducir un sistema de gobierno presidencialista.

Hasta ahora Türkmen ha afrontado los embates contra ella argumentando que se limitó a usar su derecho a utilizar los fondos ilimitados que el parlamento turco otorga a los miembros del Consejo de la Presidencia para comunicarse con ciudadanos y votantes. “No considero que debería culpárseme por los precios en que han incurrido los servicios de comunicación del parlamento. Nunca fui informada de los costes. La cuestión verdadera es por qué los funcionarios del parlamento han ofrecido estos servicios a semejantes precios”, declaró Türkmen en un comunicado, afirmando que se limitó a “enviar únicamente mensajes y ocasionalmente cartas”.

“Lo siento mucho, muchísimo. Incluso apago las luces de las salas en el parlamento (para ahorrar). Me sentí realmente en shock al conocer la cantidad de dinero. Desearía que me hubiesen advertido, nadie me lo dijo hasta ahora. Si hubiera sabido que este servicio (de comunicación) era tan caro, no lo habría usado”, argumentó esta semana la diputada del CHP.

Aun así altos cargos de su propio partido han señalado en los últimos días que pese a no haber incurrido en ninguna ilegalidad, la exorbitada factura acumulada por la diputada “no es ilegal pero tampoco ética”, como recordaba la vicepresidenta del CHP, Selin Sayek Böke. En términos muy similares se ha expresado el presidente del partido, Kemal Kılıçdaroğlu, diciendo que semejantes gastos son “éticamente un error”.

Sus argumentos han sido además rechazados por responsables del propio parlamento, que recuerdan que todos los diputados -así como los miembros del Consejo de la Presidencia- tienen acceso a un informe mensual sobre sus gastos de comunicación, que pueden consultar también online.

Es como suele ser habitual en las redes sociales no obstante donde la diputada del CHP ha recibido las respuestas más contundentes por parte de la opinión pública, especialmente después de que se haya sabido que su factura durante el pasado mes de enero (de 2017) ya rondaba ya nada menos que las 800.000 liras, algo más de 200.000 euros. Muchos usuarios en Twitter exigían a la parlamentaria del CHP que abonase de su bolsillo tales gastos, mientras otros señalaban que sólo con semejante cantidad podía mandar más de 6 millones de mensajes SMS o hablar por el móvil durante más de 6 millones de minutos.

El escándalo ha forzado un debate que está programado para la semana que viene acerca de la normativa de la cámara sobre los privilegios de comunicación que tienen los diputados; y es que bajo la actual normativa, los diputados pueden gastar al año a cargo del parlamento –es decir, del Estado- el equivalente a dos meses de su salario en concepto de comunicación. Sin embargo, en el caso de los miembros del Consejo de la Presidencia, no existe un límite establecido si bien nadie hasta ahora había concebido que una sola persona pudiese gastar cantidades tan astronómicas.

Los datos son claros: durante el pasado año 2016, los miembros del Consejo de la Presidencia de la Asamblea Nacional Turca gastaron en total más de 10 millones de liras –unos 2,5 millones de euros- en comunicación. El Consejo está formado, además de por el Presidente del Parlamento (actualmente İsmail Kahraman), por otros 23 diputados, siendo actualmente la distribución de 12 diputados del partido gobernante AKP, 6 del CHP, dos del HDP, y otros dos del MHP.

Llama por tanto la atención que con esa distribución, las cinco facturas más caras de gasto durante 2016 por ese concepto corresponden precisamente a 5 de los 6 diputados del CHP que tienen un asiento en el Consejo de la Presidencia. Los siguientes diputados con mayores facturas, Emre Köprülü y Özcan Purçu, acumulan a lo largo del pasado año sendas facturas de gasto en comunicación de 370.000 liras (93.000 euros) y 182.000 liras (46.000 euros), respectivamente, si bien en ambos casos muy por debajo de los 1,2 millones de liras de su compañera de partido Elif Doğan Türkmen.