Hasta ahora en Irlanda, uno de los países más católicos del mundo, el aborto era ilegal y sólo se autorizaba en circunstancias muy extremas.
El parlamento irlandés aprobó el viernes en una sesión que se prolongó hasta la madrugada y tras más de dos días de intenso y polémico debate una nueva ley sobre el aborto, que por primera vez autoriza la interrupción del embarazo en los casos en los que se demuestre que la vida de la mujer corre peligro, incluyendo la posibilidad de suicidio.
El texto fue sacado adelante por 127 votos a favor y 31 en contra gracias a los parlamentarios laboristas y del partido demócrata cristiano irlandés Fine Gael, aunque ambas formaciones tuvieron para ello que obligar a sus diputados a votar la ley en un país considerado como uno de los más católicos del mundo y en el que la fe católica constituye incluso una seña de identidad nacional.
El debate sobre la reforma del aborto, que ha durado meses y generado una amplia repercusión social con protestas en la calle tanto a favor como en contra, ha estado encabezado por el primer ministro Enda Kenny, partidario de la nueva ley y que llegó a recibir incluso una carta escrita con sangre de activistas antiabortistas.
Prueba de las tensiones y las controversias que ha desatado este debate en un país de firmes creencias católicas como Irlanda es que, pocas horas antes de la aprobación de la ley en la cámara baja del parlamento, la secretaria irlandesa de asuntos europeos Lucinda Creighton presentaba su dimisión tras haber votado en contra desafiando la orden de su propio partido.
Actualmente en Irlanda el aborto es ilegal y sólo se autoriza en circunstancias muy extremas, normalmente sometidas a interpretación de unos médicos que habitualmente se niegan a autorizarlo por convicciones religiosas o simplemente por temor a problemas con la justicia, dado que la normativa vigente hasta ahora no dejaba claros los supuestos legales. Esto obliga a que cada año miles de mujeres irlandesas que necesitan abortar y pueden permitírselo se vean obligadas a viajar a Gran Bretaña, donde la interrupción del embarazo sí es legal.
VOTE
EQUIPO EDITORIAL
.
Editado y revisado por:

Pablo Gómez es especialista en Turquía y editor jefe de Hispanatolia desde 2011. Desde 2006 se dedica al análisis de la actualidad y la geopolítica de Turquía y su región.
…
📣 Tu PUBLICIDAD en Hispanatolia
.
🤗 AYÚDANOS CON UN DONATIVO:
💗 Paypal





