Gül pide diálogo y confianza para elaborar una nueva constitución

El presidente turco Abdullah Gül, que se encuentra en Nueva York para asistir a una reunión de Naciones Unidas, pidió diálogo al gobierno y la oposición para elaborar una nueva constitución.

El presidente turco Abdullah Gül, que se encuentra en Nueva York para asistir a una reunión de Naciones Unidas, pidió diálogo al gobierno y la oposición para elaborar una nueva constitución para Turquía que responda a las necesidades del país y esté en línea con los estándares de la Unión Europea.

En declaraciones a la prensa en Estados Unidos, el presidente turco quiso mostrar su opinión sobre la elaboración de una nueva carta magna para el país euroasiático así como otros debates de actualidad en la política turca. Gül se refirió también a las demandas de la minoría kurda para una mayor autonomía y una educación en su propia lengua, algo que para el presidente turco podrá ser tratado pero en su momento, cuando el país esté listo para ello y haya superado los problemas asociados al terrorismo del PKK.

Hablando con los periodistas, Gül se refirió también al debate sobre la redacción de una nueva constitución tras las reformas parciales aprobadas en referéndum el pasado 12 de septiembre. Según el presidente, las anteriores constituciones fueron escritas siempre como reacción ante ciertos acontecimientos, y nunca pensando en el futuro o las necesidades reales del país.

«Deberíamos redactar una nueva constitución con plena confianza», dijo Gül, que criticó especialmente el lenguaje utilizado por los partidos políticos durante la campaña electoral, que según él sólo contribuye a entorpecer la posibilidad de diálogo y reconciliación. A tal fin, el presidente turco pidió tanto al gobierno como a la oposición un esfuerzo para establecer un diálogo constructivo, al tiempo que subrayó que muchas leyes necesarias estaban pendientes de ser aprobadas en el parlamento debido a la falta de comunicación entre los principales partidos políticos.

Abdullah Gül considera que Turquía necesita una nueva constitución que responda a las necesidades actuales y futuras del país, y que esté de acuerdo con el objetivo del país de ingresar en la Unión Europea. Para Gül, la calidad de esa nueva carta magna serán un indicador de la reputación de Turquia, e insistió en el clima calmado y de confianza mútua necesario para redactar esa nueva constitución.

Al respecto de las demandas de parte de la población kurda en favor de más autonomía y de una educación en su propia lengua, el presidente insistió en el problema que existe actualmente para que una mayoría de la población entienda que esas demandas -que son reivindicaciones también del terrorismo kurdo- no sean interpretadas como una concesión a los terroristas. «No quisiera establecer un paralelismo entre estas demandas y el terrorismo, porque eso podría ser interpretado como que es posible obtener ciertas cosas a través de la violencia. De hecho, si no existiera el problema del terrorismo, si no estuviéramos preocupados por nuestra seguridad, nuestros estándares democráticos serían mucho más altos», declaró Gül.

El mandatario turco quiso referirse también a la campaña sobre el referéndum del 12 de septiembre, que según él se planteó en realidad como si fueran unas elecciones generales de 2011 generando así un porcentaje de votos a favor del «Sí» mucho menor que si se hubiera hablado de lo que realmente estaba en juego en las urnas. Nadie habló durante la campaña sobre el contenido del paquete de reformas, según Gül: » Nadie debatió si necesitamos una Oficina del Defensor del Pueblo, o si los tribunales civiles deberían tener el derecho a juzgar a miembros del ejército, o si los cambios en el Tribunal Constitucional o en el Consejo Supremo de Jueces y Fiscales (HSYK) serían beneficiosos… Todo esto debería haber sido debatido», subrayó.

Por último, refiriéndose al reciente debate sobre la presidencia y sobre si Turquía debería adoptar un sistema presidencial semejante al de otros países como Estados Unidos, el presidente turco consideró que de adoptarse un sistema así debería ser con todas las garantías democráticas necesarias. «Si miramos a nuestra historia, el sistema presidencial podría parecernos atractivo a los turcos, pero no debería convertirse en una especie de reino o sultanato», declaró Gül.