Grecia rechaza la solicitud de asilo de tres militares golpistas turcos que huyeron del país

Los solicitantes forman parte del grupo de ocho militares turcos que participaron en el fallido golpe de Estado del 15 de julio, y que al día siguiente huyeron a Grecia en un helicóptero robado.

Un tribunal griego rechazó el miércoles la solicitud de asilo político presentada por tres de los ocho militares turcos que participaron en el fallido golpe de Estado del pasado 15 de julio, y que huyeron en helicóptero al país vecino al día siguiente.

Según informaron medios locales, la justicia griega habría rechazado la petición de asilo de los tres militares y estaría ahora pendiente de pronunciarse sobre los otros cinco turcos; todos ellos fueron condenados a finales de julio por una corte de la ciudad de Alexandroupolis, al noreste de Grecia, a dos meses de prisión cada uno por entrar ilegalmente en Grecia y violar el espacio aéreo griego.

Los ocho militares, identificados como tres mayores, tres tenientes y dos sargentos primeros, aterrizaron en la mañana del 16 de julio en el aeropuerto de Alexandroupolis, una ciudad griega situada a unos 15 kilómetros de la frontera con Turquía, a bordo de un helicóptero Sikorsky robado al ejército turco.

Ankara viene exigiendo desde entonces a Grecia que los fugitivos sean extraditados a Turquía para ser juzgados en el país por su participación en la intentona golpista, que las autoridades turcas atribuyen a elementos de la secta religiosa dirigida por el clérigo islámico Fethullah Gülen infiltrados en las fuerzas armadas, y que se saldó con 246 muertos y 2.200 heridos, la gran mayoría civiles que salieron a las calles a enfrentase a los militares golpistas.

Desde el principio los militares turcos huidos recurrieron a solicitar asilo en Grecia, una decisión que ahora está en manos de los tribunales griegos y que, si estos rechazan finalmente, conduciría probablemente a su extradición a Turquía.

Los abogados de los militares basan su petición en que éstos temen por su seguridad y la de sus familias si regresan a Turquía, pero las autoridades turcas insisten en que deben hacer frente a los cargos por su implicación en el golpe garantizando para ellos un trato acorde a las leyes turcas e internacionales. Ankara ha advertido a Atenas que de no ser extraditados, las relaciones entre ambos países se verían seriamente dañadas.