Fallece el líder de Corea del Norte, Kim Jong-il

El líder norcoreano Kim Jong-il falleció de un repentino ataque cardíaco a la edad de 69 años, sembrando una gran incertidumbre sobre la estabilidad del autárquico régimen comunista de Corea del Norte y la paz en la península de Corea.

Según anunció el lunes una presentadora vestida de negro y sollozando durante una «emisión especial» de la televisión estatal del país, Kim habría muerto el sábado de un ataque cardíaco «debido a la fatiga mental y física» durante una inspección que llevaba a cabo sobre el terreno. El diagnóstico fue «plenamente confirmado» por una autopsia realizada el domingo, añadió la información oficial. «Es la mayor pérdida para el partido (comunista)… y es la mayor tristeza de nuestro pueblo y nuestra nación», dijo la presentadora leyendo un comunicado, añadiendo que «debemos cambiar nuestra tristeza por fortaleza, y superar nuestras dificultades».

Pese a lo difícil que resulta obtener información sobre el régimen, se cree que Kim Jong-il sufrió un fuerte ataque en el año 2008 que le habría dejado paralizado parcialmente, aunque se había mostrado aparentemente en buen estado de salud durante las imágenes tomadas de sus recientes viajes a China y Rusia así como en sus apariciones públicas a través de la televisión estatal. Aficionado a fumar, a la bebida y a la alta cocina, le cree que padecía diabetes y trastornos del corazón que finalmente le habrían causado la muerte.

La incógnita es ahora saber quién sucederá a Kim Jong-il, quien a su vez asumió el poder en 1994 tras la muerte de su padre, Kim il-Sung, quien fuera el fundador y primer líder del estado norcoreano. Oficialmente su heredero sería Kim Jong-un, su tercer hijo, designado en septiembre de 2010 como su sucesor y que desde entonces ocupaba importantes cargos y presidía junto a su padre los desfiles oficiales.

Poco se sabe sin embargo de este joven, que tendría unos 25 años y al que muchos analistas consideran inexperto, poco capacitado y falto de carisma para dirigir el país. Algunos expertos coinciden en afirmar que aunque el régimen quiera dar la imagen de un traspaso del cargo sin sobresaltos, es muy posible que en la cúpula del férreo régimen militar norcoreano se produzca una lucha de poder.

Mientras tanto varios medios de comunicación de Corea del Sur, que técnicamente aún está en guerra con Corea del Norte, informaron que el ejército surcoreano había declarado el estado de «máxima alerta» tras conocer la noticia y que el presidente del país, Lee Myung-bak, había convocado una reunión de urgencia del consejo de seguridad nacional. Los mercados asiáticos también cayeron el lunes ante la incertidumbre sobre el futuro de Corea del Norte y las posibles tensiones con su vecino del sur.