Explota un coche bomba frente a un banco de Atenas

Ningún grupo ha reivindicado el atentado, que se produce sólo 24 horas después de una huelga general en todo el país, aunque la policía sospecha de grupos anarquistas o de extrema izquierda.

Un coche bomba cargado de explosivos estalló a primera hora del jueves en el centro de la capital griega, Atenas, causando numerosos daños aunque sin provocar heridos, en una acción que ha sido atribuida a grupos radicales de izquierda sólo unas horas antes del regreso de Grecia a los mercados internacionales con su primera venta de bonos de deuda pública en cuatro años.

El vehículo, un coche previamente robado de la marca Nissan, estaba cargado con 75 kilos de explosivos según indicó la policía y estalló en torno a las 5:55 hora local (4:55 CET) frente a una sede del Banco de Grecia. No se produjeron heridos gracias a que dos medios griegos -el portal de noticias online Zougla y el diario Efymerida ton Syndakton- habían recibido aproximadamente una hora antes una llamada anónima advirtiéndoles del suceso, lo que permitió a la policía acordonar la zona.

No hubo una reivindicación inmediata del atentado, que dejó numerosos restos del vehículo esparcidos por los alrededores y causó la rotura de muchos cristales en varios edificios de esta céntrica zona de Atenas; no obstante la policía sospecha de grupos anarquistas o de extrema izquierda, que en los últimos años han multiplicado este tipo de ataques contra entidades bancarias y empresas extranjeras en el país tras las impopulares medidas de austeridad impuestas por la llamada «Troika» -el Fondo Monetario Internacional, el Banco Central Europeo y la Unión Europea- para salvar a la economía helena de la bancarrota.

Precisamente el día anterior, miércoles, los sindicatos griegos convocaban una huelga general de 24 horas que provocó el cierre de numerosas oficinas del gobierno y el colapso del transporte público del país, incluyendo los servicios de ferry con las islas griegas. La medida tenía por objeto protestar contra la nueva reforma laboral que la Troika ha exigido al gobierno dirigido por el primer ministro Antonis Samaras.