gol de Demiral en la Eurocopa

Eurocopa: Turquía vence a Austria en un partido épico y ya está en cuartos

Turquía avanzó a cuartos de final de la Eurocopa 2024 tras vencer a Austria 2-1 en un partido absolutamente épico que sin duda será uno de los que más se recuerden en esta competición. Un encuentro que comenzó de manera muy intensa con un ritmo altísimo por parte de ambos equipos, hasta el punto de que Merih Demiral estableció el 1-0 para Turquía tras un saque de córner cuando tan solo había transcurrido un minuto de juego. Con 57 segundos exactos, es de hecho el 2º gol más rápido anotado jamás en la historia de la Eurocopa.

Tras el gol de Turquía, Austria estuvo a punto de lograr el empate poco después pero la intervención de Demiral -que también jugó un papel clave en este partido sacando balones del área– evitó que Baumgartner tuviera vía libre, y el balón pasó a varios cm del poste. A partir de entonces, Turquía se metió por varios minutos a defender y los austriacos lanzaron ataque tras ataque contra la portería rival hasta que el desgaste físico comenzó a pasarles facturas, y pasada una media hora de partido de nuevo Turquía reanudó los ataques contra la portería contraria, creando varias ocasiones de gol. 

Austria no estaba jugando cómoda, y se notaba: no solo no conseguía llevar a buen puerto sus jugadas ni hacer efectiva su presión, sino que además no se libraba de las acometidas turcas: el equipo centroeuropeo presionaba… Pero no jugaba como quería; y cuando Turquía presionaba a la contra, los austríacos temblaban cada vez que el joven Arda Güler recibía un balón cerca del área. Fue sin duda una primera parte en la que, si bien los austríacos tuvieron sus ocasiones, Turquía impuso sus condiciones y su rival no tuvo más opción que seguirle el juego.

Una segunda parte bajo la lluvia

En el segundo tiempo, que transcurrió bajo una lluvia cada vez más intensa, Austria metió dos delanteros más (dejando 4 en total arriba) para intentar forzar su juego acostumbrado presionando arriba, y claro está para intentar remontar un partido que tenían en contra. Los austriacos salieron de esta forma más fuertes, y lanzaron nada más reanudarse el partido varios ataques contra la portería otomana que hicieron sufrir a los turcos. Los cambios introducidos por Ralf Rangnick parecían surtir efecto, y en solo los primeros 7 minutos Austria tuvo hasta 4 ocasiones claras de gol

Turquía se mantenía a verlas venir, apenas logrando retener el balón y prácticamente sin materializar ocasiones ofensivas. No fue hasta pasados 11 minutos de la segunda parte que los turcos lograron lanzar su primera ocasión de peligro real sobre la portería contraria. Viendo cómo iban las cosas, el técnico italiano de la selección turca, Vincenzo Montella, hizo su primer cambio para tratar de dar más poder ofensivo al equipo y, poco después, durante un saque de córner en el minuto 59 ejecutado por Güler, Demiral apareció de nuevo elevándose por encima de todos en el área rival para rematar de cabeza y anotar el 2-0, desatando la euforia entre aficionados y jugadores turcos y dejando atónitos a los austríacos, que no acababan de entender aún qué había pasado.

Austria hizo entonces dos cambios más, y solo 7 minutos después en un saque de córner Gregoritsch remataba casi solo en el área pequeña y establecía un 2-1 con el que volvía a meter a su selección en el partido. El tanto vino en el momento justo, antes de que los centroeuropeos se viniesen abajo por el segundo gol de Demiral, y sirvió para meter presión sobre Turquía, que a partir de entonces claramente se metió atrás a defender su resultado, aguantando la fuerte presión austríaca. Pasados 77 minutos Turquía hizo dos cambios retirando a Güler y a Yıldız y reforzando el mediocentro, dejando así claro que renunciaba a cometer riesgos para ampliar su ventaja.

Quedaban 10 minutos para el final y el área turca eran las mismísimas murallas bizantinas de Estambul haciendo frente al asedio austríaco: quién se lo hubiese dicho a los vieneses en 1683… Con un mediocampo ahora más reforzado, los otomanos trataron de frenar allí los ataques austríacos pero estos seguían llegando igual, poniendo contra las cuerdas a los turcos en su propia área. Aun así la estrategia defensiva turca cerrándose atrás -a la que nos tiene acostumbrada la selección otomana de otros partidos- frustraba una y otra vez a sus rivales, que parecían quedarse sin ideas y perder fuelle. A 3 minutos para cumplirse los 90, Turquía dio la sorpresa y salió de su “muralla” para lanzar dos ataques a la contra con peligro, aunque no logró que plasmaran en gol precisamente porque no quiso arriesgar demasiados jugadores en dichas acometidas.

4 minutos extra de infarto

El colegiado portugués del encuentro añadió 4 minutos de tiempo extra, y los turcos siguieron aguantando tras su bastión pero también quisieron quemar sus últimos cartuchos. Pese a sufrir un desgaste físico tremendo, Barış Yılmaz tuvo en sus botas el 3-1 cuando transcurrían 3 minutos del tiempo extra al quedarse solo frente al portero rival, Patrick Pentz, quien paró in extremis. Pero fue sin duda el paradón épico de Mert Günok a solo 20 segundos para que se cumpliera el tiempo añadido lo que salvó el partido para Turquía.

Mert despejó a corner, y a rematar subió desde la portería contraria incluso el mismísimo Pentz, sabedor de que era todo lo que les quedaba a los austríacos; estos, faltos ya de fuerzas y de ideas y desesperados por ver que el tiempo corría en su contra, tampoco lograron en esta ocasión a gol, y el árbitro prácticamente pitó de inmediato el final en cuanto los turcos sacaron el balón del área.

Austria derrotada en la Eurocopa

Se vieron entonces momentos emotivos, con lágrimas en las caras de los jugadores de Austria, y caras exhaustas pero llenas de euforia de los jugadores de Turquía. Finalizaba así un gran partido de fútbol, lleno de emoción, con el que el Milli Takım por 3ª vez en su historia -y por primera vez desde 2008- se mete a cuartos en una Eurocopa. El próximo partido será ya contra Países Bajos.