escándalo: carne de cerdo en Köfteci Yusuf

Escándalo en Turquía: una conocida cadena de restaurantes servía carne de cerdo

Turquía se encuentra aún en shock tras el escándalo protagonizado por la conocida cadena de restaurantes Köfteci Yusuf, que posee cientos de locales y franquicias por todo el país, después de que una inspección del Ministerio de Agricultura determinara que los platos de carne que venden al público contienen carne de cerdo.

Medios turcos informaron que el escándalo -que se ha convertido en noticia de portada en medios de comunicación y trending topic en las redes sociales- saltó después de que el ministerio publicara una lista de de empresas y establecimientos que venden productos considerados como “contaminados o adulterados de forma peligrosa para la salud humana”; si bien inicialmente el nombre de la conocida cadena fue mantenido oculto, finalmente se ha revelado que Köfteci Yusuf aparecía en la mencionada lista.

El informe ministerial fue elaborado a partir de una serie de inspecciones llevadas a cabo el pasado mes de febrero en dos franquicias de restaurantes de la cadena Köfteci Yusuf, con sede en Yenişehır (Bursa) aunque posee un total de 280 restaurantes en toda Turquía. Los análisis determinaron que el köfte (albóndigas de carne) y el döner de ternera vendido en los dos restaurantes contenían “carne de cerdo” (domuz eti, en turco), que obviamente no figura entre los ingredientes usados en el producto según marca la ley. 

inspección en Köfteci Yusuf

Según habría trascendido, los dos restaurantes analizados estarían ubicados en Etimesgut y Çankaya, ambos dos distritos metropolitanos de la ciudad de Ankara. Tras divulgarse la noticia ampliamente a través de las redes sociales, muchos clientes de la franquicia que habían comprado carne preparada trataron de devolver los productos, pero se encontraron con que la franquicia se niega a aceptar la devolución de la carne y no responde a las llamadas de los clientes, informa la prensa turca.

Köfteci Yusuf se defiende de las acusaciones

Por su parte, responsables de la cadena de restaurantes emitieron un comunicado negando las acusaciones y asegurando que “es imposible para una compañía con 280 franquicias por toda Turquía y que emplea a 12.000 personas” cometer una adulteración de sus productos poniendo en riesgo todo su negocio.

Según el comunicado divulgado por Köfteci Yusuf, durante la inspección ministerial se cometieron varios “errores técnicos” en la recogida de las muestras que originaron resultados adulterados que no se corresponden con la realidad, y denuncia que las autoridades no entregaron parte de las muestras a los responsables de la compañía para contrastarlos y determinar el origen del problema.

“Podrían habernos dejado una muestra de referencia del material original, dado que tenemos un único centro de producción. Estos productos cárnicos no fueron producidos por nuestra marca”, aseguró la empresa en el comunicado, en el que llega a atribuir los resultados a “la acción de personas malintencionadas” o una “contaminación de las muestras no atribuible a nuestra empresa” durante las pruebas genéticas realizadas a raíz de las inspecciones. 

“La mejor prueba de esto es que las muestras tomadas por la fiscalía del mismo lote que nuestro producto döner que se decía que estaba adulterado, han salido limpias, y que no se han encontrado aspectos negativos en las inspecciones y controles llevados a cabo hasta la fecha”, insistió la compañía.

El comunicado de la famosa cadena de restaurantes subraya que, según los protocolos habituales, al detectarse estos resultados anómalos las dos franquicias afectadas deberían haber sido informadas de inmediato; sin embargo -añade- “no podemos clarificar el incidente debido a que los informes desfavorables llegaron hasta nosotros tarde y por vías no convencionales”, y lamenta que tras guardar silencio para respetar el proceso judicial en curso haya tenido que salir en su defensa “debido a la filtración de documentos confidenciales del ministerio a la prensa”. Por ahora la investigación continúa, mientras el fundador y propietario de Köfteci Yusuf, Yusuf Akkaş, guarda silencio sobre el escándalo.