Ergin: »No tenemos intención de reinstaurar la pena de muerte»

El ministro de justicia turco aseguró el martes durante una comparecencia parlamentaria que el ejecutivo del AKP no tiene planes para reintroducir la pena capital en la legislación turca.

 

El ministro de justicia turco, Sadullah Ergin, insistió el martes en que el ministerio que preside no tiene ninguna intención por el momento de reintroducir la pena capital en el código penal turco, después de que unas declaraciones del primer ministro Erdoğan sugiriendo lo contrario hayan desatado un polémico debate dentro y fuera de Turquía.

«Por el momento, no hay ningún estudio en nuestro ministerio en este sentido», dijo Ergin en unas declaraciones hechas a última hora del martes a preguntas de varios diputados durante una reunión de la comisión parlamentaria encargada de analizar los presupuestos ministeriales para 2013.

«Sí, se ha debatido públicamente y el señor primer ministro lo ha mencionado, pero en este momento, tal estudio (para reintroducir la pena de muerte) no se ha autorizado por parte de nuestro ministerio», subrayó nuevamente el ministro.

El  vice primer ministro turco Bülent Arınç ya aseguró días atrás que la reinstauración de la pena de muerte, que fue abolida definitivamente incluso para tiempos de guerra en el Código Penal Turco (TCK) en 2004 -sustituyéndose por la cadena perpetua sin posibilidad de revisión-, no estaba en la agenda política del gobierno del AKP.

Sus declaraciones se produjeron después de que el primer ministro Erdoğan afirmara a principios de noviembre que muchos ciudadanos turcos seguían queriendo la condena a muerte para los delitos relacionados con el terrorismo y los asesinatos, en lo que los analistas interpretaron como una respuesta a las demandas del partido nacionalista kurdo BDP y de cientos de presos en huelga de hambre, que reivindican que el líder histórico del PKK, Abdullah Öcalan (a quien Turquía conmutó en 1999 la pena de muerte por la cadena perpetua), abandone el régimen de aislamiento en la prisión de İmralı y pueda disfrutar de un arresto domiciliario.

Nuevamente el pasado fin de semana Erdoğan, a su regreso de Indonesia, insistía en que su gobierno podría estudiar reintroducir la pena de muerte en casos de asesinato premeditado. «No será el caso para los crímenes políticos, pero podría ser posible desde luego debatir (la reinstauración de) la pena de muerte en relación con crímenes de terrorismo y por causar la muerte de otras personas».

Sus palabras han despertado una gran controversia incluso dentro de su partido, donde algunos diputados se muestran comprensivos con la idea mientras otros la descartan por considerarla incompatible con las aspiraciones de Turquía de integrarse en la Unión Europea.

Mientras el principal partido de la oposición (CHP) se postula en contra y otros como el nacionalista MHP no la ven con malos ojos, desde la propia UE se lanzaba una seria advertencia al gobierno turco diciendo que una medida así supondría un gran paso atrás en las aspiraciones de integración de Turquía, y recordando al país euroasiático que ha firmado varios convenios internacionales contra la pena capital.