Erdoğan: »Nadie debería poner a prueba la paciencia de Turquía»

El primer ministro turco Recep Tayyip Erdoğan declaró que Israel debería ser castigado por la comunidad internacional por el ataque que costó la vida a al menos una decena de activistas.

El primer ministro turco Recep Tayyip Erdoğan declaró que Israel debería ser castigado por la comunidad internacional por el ataque que costó la vida a al menos una decena de activistas, y aseguró que «nada será lo mismo» a partir de ahora en las relaciones entre Turquía e Israel, hasta hace poco estrechos aliados, al tiempo que advirtió al estado hebreo de que Turquía «no es un enemigo fácil».
 
Durante una reunión con el grupo parlamentario del AKP celebrada el martes tras su regreso adelantado de Chile, Erdoğan se mostró visiblemente indignado por el ataque mortal israelí contra la flota humanitaria compuesta mayoritariamente por barcos y activistas turcos, y no tuvo reparos a la hora de calificar el comportamiento del estado hebreo. «El comportamiento de Israel debería ser definitivamente, definitivamente, castigado», dijo a los miembros de su partido y ante la presencia de otros representantes diplomáticos de varios países, que habían acudido también a escuchar las primeras palabras del primer ministro a su llegada a Ankara.
 
«Nadie debería intentar poner a prueba la paciencia de Turquía», agregó un indignado Erdoğan. «Ha llegado el tiempo para que la comunidad internacional diga «ya es suficiente». Naciones Unidas no debe frenar su resolución condenando a Israel, sino permanecer firme apoyándola», declaró el mandatario turco, que explicó que nada más tener noticias del incidente había hablado personalmente por teléfono con varios de los principales dirigentes mundiales, incluyendo la canciller alemana Angela Merkel y el primer ministro británico David Cameron, añadiendo que transmitiría también el mismo mensaje de indignación y firmeza a Obama.
 

«Turquía no es un enemigo fácil»

«Una vez más, han mostrado al mundo que saben lo buenos que son matando a gente», dijo Erdoğan, recordando así las palabras que le dirigió al presidente israelí Shimon Peres durante su famoso discurso en el Foro de Davos. «Israel no puede legitimar este asesinato, no puede lavarse las manos de esta sangre», dijo el primer ministro turco, que destacó que esta tragedia se había convertido en un problema que afectaba no sólo a dos países, sino a toda la comunidad internacional. Erdoğan también criticó los argumentos israelíes que justificaban la acción militar equiparando a los activistas humanitarios con terroristas, y advirtió a Israel que no le conviene la posibilidad de tener a Turquía como un enemigo. «Turquía no dejará pasar esto. Igual de valiosa que es su amistad, así de poderosa es también la hostilidad de Turquía».
 
«Israel ha desafiado a todo el mundo abordando naves que transportaban voluntarios de 32 naciones diferentes. Este insolente, irresponsable, imprudente e injusto ataque por parte del gobierno israelí, que ha pisoteado sobre toda clase de valores humanos, debe ser castigado por todos los medios», dijo Erdoğan. «Los barcos declararon su carga y su intención al mundo entero antes de poner rumbo a Gaza. Sesenta periodistas de Turquía y otros países estaban también a bordo de los barcos para ser testigos de la campaña», señaló el mandatario turco, que abogó insistentemente por el fin del bloqueo a Gaza. «Israel debe retirar inmediatamente el embargo inhumano sobre Gaza. Matar a gente inocente es una temeridad cruel», sentenció Erdoğan.

«Hemos rechazado la oferta de Israel de enviarnos los pasajeros heridos. Tenemos la voluntad y el poder de traer a nuestra propia gente herida de vuelta. Dos aviones-ambulancia militares partieron para traer a los pasajeros heridos, y aviones civiles del Ministerio de Salud están a punto de llegar», añadió.

El primer ministro turco también subrayó que Turquía siempre había permanecido firme a lo largo de toda la Historia frente al anti-semitismo, y que lo había demostrado en numerosas ocasiones ofreciendo protección al pueblo judío cuando fueron víctimas de la violencia y la persecución, refiriéndose a la expulsión de los judíos españoles por los Reyes Católicos o a la persecución que sufrieron durante el régimen nazi. Erdoğan dijo que había llegado la hora de que Israel luchara también contra el anti-semitismo, y aseguró que el gobierno israelí, usando mentiras, justificaciones, derramamiento de sangre y masacrando a inocentes, era quien más estaba haciendo daño al pueblo de Israel. Erdoğan quiso aprovechar también su discurso para agradecer a la comunidad judía de Turquía su postura, condenando rápidamente el ataque israelí y apoyando las protestas, y pidió a los propios israelíes que cuestionaran ellos también las acciones de su propio gobierno.

La respuesta de Turquía

«Turquía ha estado empleando todos los medios de la legislación internacional y la diplomacia, y continuará haciéndolo en los próximos días. Para este fin, hemos retirado nuestro embajador en Tel Aviv y le hemos ordenado regresar. Tres ejercicios militares conjuntos programados con Israel fueron cancelados. Los partidos que iban a ser jugados entre los equipos de fútbol de Turquía e Israel también fueron cancelados. El ministro de exteriores Ahment Davutoğlu fue a Nueva York y pidió al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (del que Turquía forma parte) celebrar una reunión de urgencia. Como resultado, el Consejo de Seguridad de la ONU emitió un comunicado condenando a Israel y pidió la liberación inmediata de los civiles y los pasajeros heridos», comentó Erdoğan ante centenares de diputados de su partido AKP.
 
En términos diplomáticos, lo cierto es que la respuesta de Turquía no se ha hecho esperar y Ankara ha iniciado una guerra diplomática a largo plazo con su antiguo aliado israelí. La cancelación de tres ejercicios militares conjuntos y la retirada de su embajador en Tel Aviv fueron únicamente los primeros pasos de una serie de iniciativas que el gobierno turco ha puesto en marcha buscando el apoyo de toda la comunidad internacional, para lo que está empleando su creciente influencia a nivel regional y global.
 
Las posibles acciones a corto y medio plazo contra Israel por parte de Turquía podrían incluir, según algunos analistas, una demanda de compensación para las víctimas por parte del gobierno israelí y una petición oficial de disculpas públicas, que parece ya están siendo estudiadas por el gobierno turco según algunos medios. Otras medidas inmediatas podrían incluir la presentación de una querella criminal contra el Estado hebreo en los tribunales turcos, o incluso ante la Corte Penal Internacional.
 
Desde Estados Unidos, a donde acudió para asistir a la reunión de urgencia del Consejo de Seguridad de la ONU, el ministro de exteriores turco Ahmet Davutoğlu destacó que con este acto unilateral e injustificado, Israel había dado al traste con cualquier esfuerzo pasado o futuro para buscar la paz en Oriente Medio. «¿Cómo podemos confiar en que tenemos un compañero real que quiere la paz, si incluso no respeta a los ciudadanos de un país amistoso?», se preguntó Davutoğlu en declaraciones ante los periodistas. «¿Cómo podemos convencer ahora a Siria, o a otros países de la región, de que (los israelíes) quieren la paz?».