En libertad el fotógrafo de la AFP detenido en una operación contra el PKK

Mustafa Ozer fue uno de los detenidos el martes en una redada policial contra la Unión de Comunidades del Kurdistán, un grupo considerado en Turquía como la trama urbana del PKK.

Las autoridades turcas pusieron en libertad el viernes a Mustafa Ozer, el fotógrafo de la agencia de noticias France Presse que había sido detenido el martes junto con decenas de personas en el transcurso de una gran operación policial ordenada por la fiscalía de Estambul contra la Unión de Comunidades del Kurdistán (KCK), y que se desarrolló en siete provincias de todo el país.

«Estoy libre, me reunido con mi familia y no hay cargos contra mí», declaró Ozer a la prensa tras ser puesto en libertad, añadiendo que en estos tres días había sido interrogado durante horas por la policía acerca de su trabajo y sus contactos con personas cercanas al grupo terrorista kurdo PKK. «Estoy bien, sólo necesito dormir», añadió.

Junto con Ozer fueron puestas en libertad otras seis personas, según informaron medios turcos, pero más de 40 permanecen arrestadas por la policía tras la operación contra el KCK, a quien las autoridades turcas consideran como una compleja red vinculada al PKK que pretende establecer instituciones paralelas a las del Estado y servir de apoyo urbano al grupo terrorista kurdo.

En los últimos meses las fuerzas de seguridad turcas han intensificado la presión sobre el KCK después de que en diciembre de 2009 se iniciara una investigación que concluyó con la detención de varios políticos vinculados al partido nacionalista kurdo BDP. Los detenidos están acusados de varios crímenes que incluyen pertenencia a banda armada, apología del terrorismo, apoyo a una organización terrorista, e intento de destruir la unidad del Estado.

En la operación del pasado martes hubo cerca de una veintena de periodistas detenidos, la mayoría de ellos de pequeñas agencias o medios con estrechas vinculaciones con el movimiento nacionalista kurdo en Turquía. Estas nuevas detenciones de periodistas han generado críticas tanto dentro como fuera de Turquía por quienes consideran que constituye un ataque a la libertad de prensa; sin embargo el gobierno turco se defiende de las acusaciones alegando que los periodistas no son inmunes a la ley, y recuerda que ni uno solo de ellos ha sido detenido por cargos relacionados con su profesión o sus escritos.