El primer ministro turco afirma que no habrá más contactos con el PKK

Recep Tayyip Erdoğan afirmó que el tiempo de negociar con los terroristas para que depongan las armas se ha acabado y que habrá nuevas medidas para combatir al PKK.

El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdoğan, declaró el domingo a la prensa que los recientes ataques por parte del grupo armado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK), y en especial el que dejó un saldo de cuatro mujeres muertas y otras dos heridas de gravedad, ha sacado una vez más a la luz el verdadero y horrible rostro de los terroristas.

En declaraciones hechas a los periodistas desde el aeropuerto de Esenboğa en Ankara a su regreso de Nueva York -donde asistió a la Asamblea General de la ONU-, Erdoğan se refirió al atentado cometido hace una semana en la provincia suroriental de Siirt, en la que los terroristas ametrallaron y lanzaron cohetes contra un vehículo en el que viajaban varias mujeres que se dirigían a una boda, al parecer -según responsables del PKK- al confundirlo con un coche policial camuflado. A consecuencia del atentado, cuatro de ellas fallecieron y otras dos resultaron heridas de extrema gravedad.

«El suceso de Siirt no es uno cualquiera… Es muy importante dado que revela el verdadero rostro del PKK. El PKK amenaza de esta forma a mujeres tanto dentro como fuera (de la organización). Asesinaron a cuatro de nuestras hijas, se encontraron unas 200 balas disparadas en la zona… ¿Cómo puede llevarse a cabo semejante atentado tan despiadado?», declaró Erdoğan a los periodistas. «Ellos (el PKK) han caído tan bajo como para matar a gente indefensa… También sabemos que han matado a cinco mujeres dentro de la organización. Se alimentan de la sangre», dijo.

El primer ministro turco añadió además que espera que los últimos ataques del PKK sean un intento desesperado de la organización por sobrevivir, un intento más de presionar al gobierno mediante la violencia para forzarle a una negociación. A su vez prometió que el ejecutivo no cedería en su lucha contra el terrorismo, y una vez más no descartó llevar a cabo una incursión terrestre con las posiciones del PKK en las montañas fronterizas del norte de Irak. Finalmente Erdoğan informó que las operaciones para entrenar y desplegar nuevas unidades especializadas en la lucha anti-terrorista en la frontera continuaban a buen ritmo.

«Nuestras unidades fronterizas aumentarán en marzo (de 2012). Serán más efectivas, y tendrán su base permanentemente en la frontera. Han sido reclutados unos 5.000 soldados, que ahora están siendo entrenados…», indicó Erdoğan, agregando que dichas unidades especiales también apoyarían a la policía y otros cuerpos de seguridad en la conflictiva región fronteriza del sureste de Turquía.

No habrá más negociaciones con el PKK

Poco antes de llegar al aeropuerto de la capital turca, en una entrevista mantenida a borde de su avión con los periodistas, el primer ministro turco reconoció que Turquía e Irán habían llegado a un acuerdo para coordinar sus operaciones en la lucha contra la presencia tanto del PKK como de su organización hermana iraní PJAK en la frontera con Irak. También afirmó tajante que el tiempo de las negociaciones con el grupo terrorista para que deponga las armas se había acabado.

«Las negociaciones están ahora aparcadas. Esta lucha (contra el terrorismo) durará hasta que el PKK deponga sus armas… Si el (partido nacionalista kurdo) BDP entra en el parlamento, entonces negociaremos políticamente con ellos. El resto es cosa suya», declaró.

«Me gustaría decir abiertamente que nosotros combatimos a los terroristas, y negociamos con los políticos. Aquellos que quieran involucrarse en política pueden hablar con nosotros», subrayó Erdoğan en clara referencia al BDP, al que muchos consideran en Turquía como el brazo político del PKK y que mantiene un boicot al parlamento turco desde las pasadas elecciones generales del mes de junio.