El FMI prevé que la economía turca crecerá un 7,5% este año

Las previsiones del Fondo Monetario Internacional para 2012 han sido sin embargo criticadas por varios expertos turcos, que consideran que el organismo ha perdido credibilidad.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) revisó en su último informe sus previsiones de crecimiento de la economía turca para 2011, que han pasado del 6´5 al 7´5% de su PIB tras los buenos datos mostrados durante los dos primeros trimestres del año.

Según anunció el viernes en rueda de prensa Mark Lewis, representante del FMI para Turquía, el aumento en más de un punto porcentual en los pronósticos de crecimiento para este año se deben a las cifras de crecimiento del segundo trimestre, que según reconoció el propio Lewis «sobrepasaron nuestras expectativas» obligando a actualizar el informe que elabora cada año el organismo internacional sobre la evolución de la economía mundial.

«Nuestras previsiones son revisadas basándonos en muchos factores, tales como el ambiente macroeconómico de un país, la inflación, o el actual déficit público. Esperamos que la economía turca crezca un 7´5% para finales de este año, y que (ese crecimiento) disminuya al 2´5% en 2012», declaró Lewis.

Preguntado precisamente sobre este último dato, considerado «negativo» por los periodistas, el representante del FMI matizó que se trataba de una caída del crecimiento «razonable» teniendo en cuenta la situación económica global. «Esto significa que Turquía tendrá un suave aterrizaje», agregó Lewis.

Pese a una contracción en plena crisis global que alcanzó el 4´8% de su PIB en 2009, la economía turca experimentó un crecimiento medio del 8´9% en 2010 y del 11% durante el primer trimestre de 2011, colocándose en este período como el país con mayor crecimiento del mundo. Los datos para el segundo trimestre fijaron un crecimiento con respecto al mismo período del año anterior del 8´8% de su PIB, lo que junto a varias medidas adoptadas por el Banco Central Turco (TMB) para combatir la inflación y el déficit han hecho que la agencia de calificación internacional Standard & Poor's incrementara la pasada semana la nota de calificación de la deuda pública turca en dos niveles hasta el grado de «inversión recomendada».

El informe del FMI prevé que el crecimiento mundial caerá este año y en 2012 a una media del 4%, frente a un 5% en 2010. De nuevo las potencias emergentes serán las que sigan impulsando la economía global con un crecimiento medio del 4% previsto para finales de 2011, mientras que para las economías de los países más desarrollados apenas se prevé un crecimiento medio del 1´6% en el mismo período.

Duras críticas en Turquía al informe del FMI

Varios economistas turcos han criticado sin embargo tanto las previsiones anunciadas el viernes por el representante en Turquía del FMI como las medidas recomendadas por este organismo, que incluyen la lucha contra la inflación y un aumento de las tasas de interés.

En declaraciones hechas el mismo día al diario turco Hürriyet, el economista turco Deniz Gökçe, éste se mostró profundamente en desacuerdo con las previsiones de un «aterrizaje suave» para la economía turca de cara a 2012 al tiempo que criticó la insistencia de Europa en seguir comparando el nivel de desarrollo económico de Turquía con el de países como Bulgaria o Rumanía.

«Turquía ha aumentado sus exigencias de reservas de divisas y bajado sus intereses para préstamos a corto plazo del 5 al 1´5%, y el FMI sigue sin entender esta política», explicó Gökçe, criticando lo que consideró «grandes contradicciones» de Europa a la hora de analizar la economía turca. «Por desgracia, los economistas occidentales no entienden lo que Turquía ha estado haciendo (con su economía)», subrayó este experto.

Nurhan Toğuç, economista jefe de la agencia de inversiones con base en Estambul ATA Invest, opina también que el FMI está totalmente equivocado tanto en su diagnóstico como en sus previsiones. Para esta experta no tiene sentido que Turquía, «que no tiene problemas de deuda pública y cuyo crecimiento está impulsado por el consumo doméstico», aumente sus tipos de interés frenando así el consumo.

«El consejo del FMI carece de sentido», afirmó Toğuç en declaraciones al diario Hürriyet, al tiempo que recalcó que aumentar (como sugiere el FMI) las tasas de interés a niveles por encima incluso de Europa o de Estados Unidos sólo beneficiará a los inversores extranjeros con intereses en Turquía.