El presidente turco advierte que Turquía responderá si el PKK rompe la tregua

Gül respondió el sábado al ataque llevado a cabo el viernes contra un convoy militar en el sureste del país, en el suceso más grave desde el alto al fuego declarado por Öcalan el pasado marzo.

El presidente turco Abdullah Gül advirtió el sábado que el Estado dará sin dudarlo la respuesta necesaria si el grupo armado Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) rompe el alto al fuego en vigor desde el pasado mes de marzo, en unas declaraciones hechas un día después de que varios militantes armados de la organización terrorista atacaran un convoy militar en el sureste de Turquía.

«Espero que esto haya sido una acción repentina e inconsciente. Las fuerzas armadas y nuestras fuerzas de seguridad están siempre alerta», subrayó  Gül, añadiendo que pese a los esfuerzos puestos en marcha para llevar la paz y la estabilidad al sureste del país, cualquier acción armada por parte del PKK no quedará sin respuesta.

«Si alguien (del PKK) toma de nuevo las armas, el Estado tiene armas más fuertes… Esto es algo que debería saberse», recalcó el presidente turco en respuesta al ataque del viernes, el más grave desde el cese de la lucha armada anunciado en marzo desde la cárcel por su líder histórico, Abdullah Öcalan.

Miembros del PKK abrían fuego el viernes contra un convoy del ejército turco en una emboscada en la provincia de Mardin, al sureste del país, disparando en total entre 100 y 150 ráfagas de munición con rifles de asalto contra el convoy, además de un proyectil antitanque lanzado con un lanzagranadas RPG-7 que no llegó a impactar en su objetivo. El convoy recibió hasta 70 impactos de bala, aunque no se produjeron bajas entre los efectivos de seguridad turcos, que respondieron inmediatamente abriendo fuego contra los atacantes y provocando su huida.

El PKK, reconocido como una organización terrorista por gran parte de la comunidad internacional -incluyendo Turquía, la Unión Europea y Estados Unidos-,  anunció a principios de septiembre que ponía fin a su controvertido repliegue de territorio turco acusando al gobierno de Ankara de no cumplir sus promesas en las negociaciones de paz, pero aseguró que respetaría el alto al fuego acordado con las fuerzas de seguridad turcas.