EL PRESIDENTE DEL GRUPO DOĞAN BUSCA»FIRMAR LA PAZ» CON ERDOĞAN

El magnate de la comunicación turco Aydın Doğan, cuyo grupo contrala casi la mitad de los medios de comunicación de Turquía, ha declarado que le gustaría poner fin a la disputa con el primer ministro turco Recep Tayyip Erdoğan. «No es decisión mía hasta dónde llegará esta disputa. Está fuera de mi control», dijo Doğan a los periodistas durante una entrevista que tuvo lugar el pasado martes.

El primer ministro Erdoğan ha acusado a Doğan, propietario del mayor grupo de comunicación de Turquía, de utilizar su imperio editorial y televisivo para difamar al gobierno y al partido AKP (Partido de la Justicia y el Desarrollo) con informaciones que lo acusan de supuesta corrupción, que el gobierno niega categóricamente. Doğan declara por su parte que su grupo mediático no tiene por objetivo acabar con el gobierno y que no tendría inconveniente en publicar noticias positivas tales como reformas para el acceso a la UE o disciplina fiscal, si estas se produjeran.

No obstante, el magnate turco aseguró durante la entrevista mantenida con los periodistas que seguiría publicando noticias con acusaciones de corrupción. «Estamos dispuestos a apoyar al primer ministro cuando creamos que hace lo correcto, como la integración en la UE o la cuestión de Chipre», señaló Doğan, que reconoció que el conflicto con el primer ministro turco está dañando también los intereses del grupo, cuyas acciones han caído en los últimos días por las preocupaciones de los inversores. El primer ministro turco Erdoğan ha exigido a Doğan públicamente que revele los motivos que se esconden detrás de las acusaciones de corrupción a su gobierno y le ha acusado de tratar de difamarlo como castigo porque el grupo Doğan no consiguiera la aprobación gubernamental para llevar a cabo un gran negocio inmobiliario en Estambul.

Doğan rechazó las acusaciones de que sus medios de comunicación estuvieran emitiendo noticias «tendenciosas» y dijo que el éxito de sus periódicos y emisoras -que incluyen periódicos como Hürriyet o canales como CNN Türk- era prueba de que los turcos apoyaban la línea editorial de sus informativos. «El primer ministro tiene que reconocernos no como un rival o como un enemigo, sino como un actor normal en una democracia», declaró Doğan.