El parlamento turco convoca una reunión extraordinaria sobre el PKK y el Estado Islámico

La reunión tendrá lugar un día después de que representantes de los 28 miembros de la OTAN se reúnan en Bruselas a petición de Ankara para abordar los últimos ataques del IS y el PKK.

La Gran Asamblea Nacional de Turquía (TBMM, por sus siglas en turco) celebrará el miércoles una reunión extraordinaria a petición de los dos principales partidos con representación en la cámara para abordar la reciente escalada de ataques por parte de los grupos terroristas PKK y Estado Islámico (IS, o Daesh por su acrónimo en árabe), que han llevado en los últimos días al ejército turco a iniciar una campaña de bombardeos contra sus bases en el norte de Irak y Siria.

La moción para celebrar una sesión extraordinaria –el parlamento se encuentra en el receso de verano desde el 21 de julio y hasta el 1 de octubre- fue presentada el jueves por el principal partido de la oposición, el Partido Republicano del Pueblo (CHP), tres días después de que un terrorista suicida del IS matara a 32 personas en la localidad fronteriza de Suruç, en la provincia suroriental de Şanlıurfa.

El sábado el primer ministro en funciones y líder del partido AK, Ahmet Davutoğlu, ofreció el respaldo de su formación a la propuesta de convocar de forma urgente a la cámara, al tiempo que expresó su confianza en que la ocasión sea aprovechada para secundar su llamamiento a los cuatro partidos con representación parlamentaria a firmar una declaración conjunta de condena al terrorismo, algo que hasta ahora han rechazado los nacionalistas turcos del MHP y el partido pro-kurdo HDP.

Esta reunión extraordinaria del miércoles tendrá lugar un día después de que representantes de los 28 países miembros de la OTAN se reúnan el martes en Bruselas a petición de Ankara, según confirmó el domingo el secretario general de la organización Jens Stoltenberg. No obstante en declaraciones realizadas el lunes durante una entrevista para la cadena BBC, Stoltenberg matizó que la reunión tenía un carácter consultivo y que en ningún caso Turquía había solicitado ayuda militar sustancial de la Alianza Atlántica. “Turquía tiene un ejército muy poderoso y unas fuerzas de seguridad fuertes. Así que no ha habido ninguna solicitud de ningún apoyo militar de importancia”, señaló.

Precisamente la prensa turca informaba el domingo que las Fuerzas Armadas Turcas (TSK) habían suspendido todos los permisos y descansos de su personal en la regiones del este del país, así como de todos los efectivos de lucha contra el terrorismo en las provincias occidentales, tras la oleada de ataques contra las fuerzas de seguridad de los últimos días por parte de militantes del PKK y del DHKP-C, así como por la creciente amenaza que representa la presencia en la frontera del Daesh.

Sólo durante el fin de semana dos militares morían y cuatro más resultaban heridos, después de que un coche bomba explotara a última hora del sábado al paso de un convoy del ejército en el conflictivo distrito de Lice, en la provincia suroriental de Diyarbakır, en una acción cuya probable autoría corresponde al PKK como represalia a los últimos bombardeos sobre sus campamentos en los montes Kandil del norte de Irak.

El mismo día dos hombres armados abrían fuego contra tres policías en el barrio estambulita de Okmeydanı, hiriendo a los tres agentes y a un civil; otro policía fallecía el domingo en el barrio de Gazi tras recibir un disparo en el pecho mientras trataba de dispersar a un grupo de simpatizantes de la organización terrorista de extrema izquierda DHKP-C, que atacaron con cócteles molotov y piedras a los agentes antidisturbios tras el funeral de una militante de la organización muerta el día antes en el distrito de Bağcılar durante un tiroteo con la policía cuando iba a ser detenida.

Desde que efectivos del Departamento Nacional de Policía y unidades especializadas en la lucha anti-terrorista iniciaran el viernes una macro-redada en todo el país contra el Estado Islámico, el PKK y el DHKP-C, son ya 851 los detenidos, según indicaron el domingo fuentes policiales.