MIEMBROS DEL GOBIERNO ENCABEZADOS POR EL PRIMER MINISTRO ERDOĞAN SE REUNIERON EL FIN DE SEMANA CON REPRESENTANTES DE LA COMUNIDAD ALEVÍ, PARA INICIAR CONVERSACIONES SOBRE SUS DEMANDAS
Representantes de la comunidad aleví de Turquía se reunieron el pasado sábado con el primer ministro turco, Recep Tayyip Erdoğan, como parte de un nuevo intento del gobierno del AKP por hacerse eco de las demandas de la que es la segunda mayor comunidad religiosa de Turquía, después del Islam sunní. Por parte del gobierno asistieron, además del propio primer ministro, el diputado aleví del AKP Reha Çamuroğlu y los ministros Mehmet Aydın y Said Yazıcıoğlu. El encuentro, que duró unas dos horas, se celebró en el Palacio Dolmabahçe de Estambul.
Erdoğan se reunió entre otros líderes alevíes con el presidente de la Fundación Cem, İzzettin Doğan, quien le expresó la demanda de su organización de que los \»dedes\» -líderes espirituales y de la comunidad aleví- recibieran un salario regular por parte del Consejo de Asuntos Religiosos, al igual que ocurre con los imanes sunníes. Doğan pidió también que los alevíes estuvieran representados en el Consejo de Asuntos Religiosos en proporción a su importancia demográfica en la población turca.
Tras la reunión, los ministros del gobierno asistentes a la reunión calificaron las conversaciones de \»extremadamente equilibradas y positivas\» y aseguraron que la mayoría de las peticiones podían resolverse fácilmente y que el gobierno quería evitar que la cuestión aleví fuese explotada políticamente de cara a las próximas elecciones locales. Por su parte, el presidente de la Fundación Cem dijo que las iniciativas legales necesarias para poner en marcha las medidas acordadas con el gobierno serían tomadas después de las elecciones de marzo para evitar suspicacias acerca de que puedan ser sólo una promesa electoral de cara a la comunidad aleví.
Doğan dijo también durante la conferencia de prensa que los derechos de los alevíes podían ser garantizados sin que ello supusiera un menosprecio a otros segmentos de la sociedad turca. En respuesta a una pregunta acerca de la oposición de algunos grupos de alevíes a que los dedes reciban un salario del Estado, Doğan dijo que esa postura sólo representaba un porcentaje muy minoritario de los alevíes, en concreto el de aquellos que apoyan la idea del alevismo con una fe totalmente diferente del Islam. \»Vaya y pregunte a los dedes y vea si puede encontrar uno que esté en contra. El 98% de la comunidad aleví piensa como nosotros sobre el tema del salario\», dijo Doğan, que declaró además que otra de las peticiones hechas al gobierno es que la radio y la televisión públicas deberían incluir programas dirigidos a los ciudadanos alevíes.
Los representantes alevíes y los miembros del gobierno turco hablaron también durante el encuentro acerca de posibles conflictos que podrían surgir si el gobierno le daba a esta comunidad determinados derechos. Doğan dijo al respecto: \»¿Por qué debería haber conflicto cuando se le den a los alevís sus derechos, cuando no ha habido ningún conflicto mientras sus derechos no han estado garantizados? Hemos discutido esto en serio. Nuestra interpretación es que al gobierno le gustaría presentar soluciones a los problemas\». Doğan dijo que también se había tratado la cuestión del reconocimiento de las \»cemevis\» -los lugares de oración y reunión alevíes- como centros de culto oficialmente reconocidos por el Estado, pero que no se había alcanzado por el momento un acuerdo sobre esa cuestión. \»Simplemente hemos tenido un intercambio de opiniones. La cuestión del estatus legal será tratada de nuevo en los siguientes encuentros\», dando a entender así que este no era sino el principio de una serie de encuentros entre la comunidad aleví y el gobierno.
\»No hicieron ninguna promesa que nos diera la impresión de que veían esto sólo como una oportunidad de cara a las elecciones. Este ha sido un encuentro entre organizaciones de la sociedad civil y líderes políticos\», concluyó Doğan, que aseguró además durante la rueda de prensa que el número de alevís en Turquía estaba entre los 25 y 30 millones de personas.
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Como gran aficionado a la historia que es, a Pablo Gómez le cautivó Turquía desde el primer día que la visitó en 2006: allí se casó, allí tiene una casa, y desde entonces se ha convertido en todo un experto en la actualidad de Turquía. Con una larga experiencia en medios de comunicación, está al frente de Hispanatolia desde 2011.





