El frío causa más de 400 muertos en Europa y la rotura de una presa en Bulgaria

Europa atraviesa uno de sus inviernos más duros con temperaturas de hasta -40 ºC, mientras muchos países se están viendo afectados por recortes en el suministro de gas natural ruso.

Las bajas temperaturas que están asolando Europa han dejado hasta ahora un balance de más de 400 muertos, especialmente en Europa centro-este y en los Balcanes, mientras el deshielo provocó la rotura de una presa en Bulgaria que ha inundado varias poblaciones del país y amenaza ahora a Grecia y Turquía.

Al menos cuatro personas resultaron ahogadas a causa de la rotura de la presa, causada al parecer por las fuertes lluvias caídas en la zona que provocaron el deshielo de la nieve. Otras cuatro víctimas fallecieron cuando los coches en los que viajaban fueron arrollados por las aguas, que han derribado múltiples casas y dejado a cientos de personas sin hogar.

El gobierno búlgaro ya ha advertido a países vecinos como Grecia y Turquía sobre posibles inundaciones en varias cuencas fluviales a causa de la llegada de las aguas; en este último país las autoridades creen que podría haber un desbordamiento a lo largo de la tarde del martes de los ríos Tunca y Meriç, que atraviesan la provincia europea de Edirne, si bien descartó problemas en la capital provincial.

Uno de los países con más víctimas a causa de la ola de frío que atraviesa Europa es Rumanía, donde se han contabilizado hasta la fecha 38 muertos y las bajas temperaturas han causado que se hiele en algunas zonas de la costa el Mar Negro. En Hungría las víctimas mortales son ya 17, según datos oficiales, la mayoría de ellas por hipotermia o por inhalación de monóxido de carbono a causa de fallos en los sistemas de calefacción. Polonia es otro de los países que más muertos ha registrado en el Este de Europa, con 62 fallecidos desde finales de enero y temperaturas que han caído hasta los -24 ºC durante la noche al noreste del país.

El frío está afectando también de forma especial a la región balcánica, donde hay cientos de pueblos incomunicados en países como Croacia, Bosnia o Serbia. En este último país ha habido hasta ahora diez muertos según datos del gobierno de Belgrado, que ha declarado el estado de emergencia nacional debido a las temperaturas bajo cero y las fuertes nevadas que han dejado aisladas a miles de personas.

Bosnia seguía paralizada el lunes por cuarto día con gran parte de las vías terrestres cortadas por la nieve y helicópteros llevando suministros por aire a las localidades aisladas al este del país, donde la nieve ha alcanzado espesores récord que superan los 3 y 4 metros. Hay ocho víctimas mortales en Bosnia hasta ahora, a las que hay que sumar otras cuatro en Croacia y dos más en Montenegro, según datos oficiales.

En Europa Central, la República Checa suma ya al menos 20 fallecidos por el frío, con temperaturas que en la región suroeste -junto a la frontera con Alemania- han alcanzado récords de -39,4 ºC.

En Italia, donde la demanda de gas natural para la calefacción ha alcanzado máximos históricos, el ministro de industria Corrado Passera calificó la situación como «crítica» después de que el país registrara seis días consecutivos de recortes en el suministro de gas desde Rusia, cuya compañía energética Gazprom reconoció el fin de semana que tenía problemas para satisfacer la creciente demanda a causa del duro invierno que también atraviesa el territorio ruso.

La Comisión Europea informó el lunes que países como Bulgaria, Eslovaquia, Austria, Hungría, Polonia o Grecia estaban recibiendo un suministro de gas ruso por debajo de los niveles normales, mientras el gobierno italiano reunió a un gabinete de crisis para hacer frente a los recortes de gas natural para hacer frente a uno de los inviernos más fríos de su historia, que ha dejado ya una veintena de fallecidos por el frío.