FMI, Fondo Monetario Internacional

El FMI revisa al alza la previsión de crecimiento de Turquía para 2016

El último informe del FMI eleva al 3,2% la previsión de crecimiento de la economía turca para este año, pero advierte sobre los riesgos que afronta la débil recuperación económica mundial.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) elevó el miércoles hasta el 3,2% la previsión de crecimiento de la economía turca para el año 2016, en un informe en el que advierte sin embargo sobre los riesgos que afronta la recuperación económica mundial por factores como el terrorismo, los conflictos geopolíticos, los refugiados, las epidemias, o la desaceleración de la economía china.

En su informe “Perspectivas Globales y Desafíos Políticos” dado a conocer a última hora del miércoles, el FMI prevé un crecimiento para Turquía del 3,2%, 0,3 puntos más que la anterior estimación de la organización, si bien sigue estando muy por debajo de las propias previsiones del gobierno turco, que el pasado mes de enero adelantó que la economía nacional crecería al 4,5% en 2016.

El documento también revisa la previsión de aumento del PIB de Turquía para el año 2017 –en este caso a la baja- y lo sitúa en el 3,6%, 0,1 puntos menos que la anterior estimación del FMI, que preveía un crecimiento económico del 3,7% para el próximo año.

El informe del FMI ha sido publicado poco antes de la reunión de ministros de finanzas y gobernadores de bancos centrales de los países miembros del G20 que tiene previsto iniciarse este viernes en la ciudad china de Shangai.

Pese a estos datos positivos para Turquía, el FMI advierte que la recuperación económica mundial sigue siendo muy débil y que está amenazada por varios factores adversos que la hacen “altamente vulnerable”, en medio de las turbulencias financieras y la caída de los precios de las materias primas.

Esto unido a factores como el terrorismo, la crisis de los refugiados, el riesgo de pandemias o los conflictos y tensiones geopolíticas, “incrementa la probabilidad de un mayor debilitamiento del crecimiento”, explica el informe, que hace hincapié también en la persistente baja demanda en las economías desarrolladas, las dificultades de financiación exterior de las economías emergentes, o en la preocupación sobre el impacto global que pueda tener la transición de China hacia un crecimiento más moderado.