EL FENERBAHÇE SIGUE SIN CARBURAR, ¿POR QUÉ?

No hay que ser un experto en el fútbol para ver que este Fenerbahçe es completamente distinto al de la temporada pasada. Tres victorias en liga por cuatro derrotas, un empate en la Champions League por dos derrotas. Los resultados hablan por sí solos, pero hay que adentrarse un poco en este mundo irracional que es el fútbol para averiguar el por qué.

Lejos queda ya la gesta del año pasado, en el que un Fenerbahçe entrenado por Zico llegó a los cuartos de final de la Liga de Campeones, derrotando en casa a rivales de gran nivel como el Inter, el Sevilla y el Chelsea. Aquel Fener plagado de brasileños que dominaban con un juego lento, con destellos a ritmo de samba. Ahora sin embargo, tenemos un equipo que no sabe lo que hacer con el balón, que no combina y cuya defensa es un despropósito. Si este equipo ha ganado tres partido en la Super Liga Turkcell se debe a las acciones de tres hombres: Daniel Güiza, Semih Şentürk y Alex de Souza.

Este verano los seguidores del los Canarios Amarillos se frotaban las manos viendo las incorporaciones de su equipo: Luis Aragonés, el flamante campeón de la Eurocopa con España, Emre Belözoğlu, uno de los mejores jugadores turcos, Daniel Güiza, máximo goleador de la liga española, y Burak Yılmaz. Además, el equipo recuperaba a Tümer Metin, quien volvía tras jugar cedido en el Larissa griego para evitar el servicio militar. Estos fichajes hicieron soñar a los seguidores del Fener con otra magnífica temporada en la Champions League y con, como no, la liga.

No obstante, convendría también analizar las bajas. La primera y más importante fue la del turco-brasileño Mehmet Aurelio, el jugador que daba consistencia y control al centro del campo de los Canarios. También se fue Kezman, aunque su baja está siendo suplida sin reparos por Güiza. Y como no, la de Zico. Ahora bien, ¿son estas salidas las responsables de la actual situación del Fenerbahçe? Sí, pero solamente de la Mehmet Aurelio.

El antiguo «quince» del Fenerbahçe era junto a Alex la pieza más importante del equipo. Todo el juego pasaba por él, los centrales le pasaban el balón y el se preocupaba de distribuirlo allí donde hiciera falta. Un ejemplo de esta habilidad de Aurelio se vio la jornada pasada, cuando dio dos pases de gol en el Betis Mallorca. Además, defensivamente y como centrocampista de contención no tenía igual en la liga turca. Se puede decir que Mehmet Aurelio era una de las dos piernas del conjunto, siendo la otra Alex, y que sin Aurelio el equipo se ha quedado cojo, y cuando no aparece o no está Alex el Fenerbahçe gatea. La salida de Aurelio ha obligado a Alex a bajar prácticamente a la altura de los centrales para recoger el balón y hacer algo con el, desperdiciando así el gran potencial ofensivo del brasileño, pues ni Maldonado ni Selçuk tiene la calidad de hacerlo. Aragonés intentó suplir esta baja con los fichajes frustrados de Xabi Alonso y Senna, pero ambos decidieron no emprender la aventura turca y quedarse en sus respectivos clubes. ¿Quién tiene la culpa de la marcha de Mehmet Aurelio? Seguramente Aziz Yıldırım, el presidente del Fenerbahçe.

El otro gran problema del equipo de Kadıköy es la defensa. Pese a contar con bueno centrales, especialmente Diego Lugano, capitán de la selección uruguaya, el Fener concede un gran número de goles que podrían ser evitados con una mejor defensa, más dura y fiable. Un ejemplo del desfalco de esta defensa son los cinco goles encajados el martes ante el Arsenal y los cuatro del Kayserispor, ambos en el, antaño temido, Şükrü Saracoğlu de Estambul. Hay, precisamente en la defensa, es donde más trabajo le espera a Aragonés.

El «Sabio de Hortaleza» poco puede hacer más por el Fenerbahçe. Le faltan jugadores esenciales en posiciones clave, tiene una plantilla mermada por las lesiones y a los jugadores les falta motivación. Ya hemos analizado el primer punto, así que vayamos con el segundo.

El conjunto de la ribera asiática del Bósforo lleva arrastrando numerosas bajas desde el comienzo de la temporada. Deivid de Souza, el delantero brasileño que le marcó aquel golazo al Inter en Estambul, se lesionó en la pretemporada y no aparecerá hasta principios del 2009. El turco-brasileño Gökçek Vederson, lateral y volante izquierdo, se lesionó al comienzo de la temporada y lleva meses sin jugar. El goleador Semih Şentürk se lesionó jugando con Turquía a principios de septiembre y volvió a jugar, forzando su reaparición, el sábado pasado ante el Kocaelispor. El veterano Tümer Metin todavía no ha podido jugar ni un solo minuto porque sigue lesionado desde el principio de la temporada. El lateral derecho titular que ante el Arsenal cuajó un buen partido, Gökhan Gönül, estuvo lesionado durante varias semanas. Los centrales titulares, Lugano y Edu Dracena, también se perdieron los primeros partidos de la temporada, ¿adivinen por qué? Sí, estaban lesionados. Luego tenemos los casos de Emre, Önder Turacı y Kazım Kazım, que se lesionaron jugando contra el Kayseriposr y Kocalispor en los últimos dos partidos de la liga turca.

Se ha criticado mucho que Luis haya jugado solamente con Dani Gúiza de delantero, pero lo que ocurre es que no tenía más delanteros a excepción del joven İlhan Parlak que no da la talla para jugar en el Fener de titular. Habiendo leído el párrafo anterior no es tan difícil comprender el por qué de los malos resultados del Fenerbahçe. Y si a eso le sumamos la mala defensa y la presión tenemos un cóctel explosivo.

Con la presión me refiero al incesante bombardeo que ha sufrido el equipo, y especialmente Luis Aragonés, de los medios turcos como Fotomaç, Fanatik y Sabah, por citar a algunos. Si se piensa que la prensa deportiva española es exagerada y «mete mucha caña» es por que no se conoce a la turca. Y es que entrenar a uno de los «üç büyük» (tres grandes) de Estambul no es nada fácil. Recientemente, Ertuğrul Sağlam se vio obligado a dimitir por la derrota que supuso la eliminación del Beşiktaş de la Copa de la UEFA, pese a que su equipo aún estaba imbatido en la liga (cuatro victorias y dos empates) y a dos puntos del entonces líder, el Trabzonspor. Y es que, como dijo Roberto Carlos en una entrevista hace poco, «es más difícil entrenar al Fenebahçe que al Real Madrid».Pero sin lugar a dudas, Yıldırım cometería un error capital si destituyese a Aragonés.

A los Canarios Amarillos les falta motivación tras cosechar tantas derrotas seguidas. ¡Cuánto difiere este equipo de la selección turca! La selección hubiere remontado sin lugar a dudas en el partido contra el Arsenal, pero no este Fener. El único que parecía creer en la remontada era Güiza que no paraba de correr y pelear como de él es característico. Aragonés tendrá que ejercer de psicólogo, a través del traductor, para intentar elevar la moral.

No existe ninguna solución a corto plazo para la mala situación del equipo. No hay ningún milagro futbolístico que puedan obrar los pupilos de Luis Aragonés. Lo único que se puede hacer es esperar y pedir paciencia a los ya hartos seguidores del Fenerbahçe. Esperar a que los lesionados se recuperen y paciencia hasta que las enseñanzas del «Sabio» cuajen en los jugadores.