EL DTP SE DEBATE ENTRE LA MODERACIÓN Y SUS VÍNCULOS CON EL PKK

CONTINÚAN LOS DEBATES DENTRO DEL PARTIDO TRAS LA RENUNCIA LA SEMANA PASADA DE AHMET TÜRK

La lucha por el poder dentro del pro-kurdo Partido de la Sociedad Democrática (DTP) entre aquellos que apoyan una línea política independiente del PKK y aquellos que piensan que el partido debería seguir la misma ideología que el grupo terrorista, se ha venido intensificando últimamente, especialmente a raíz de que el presidente del grupo parlamentario (y antiguo líder del partido), Ahmet Türk, renunciara a su puesto la semana pasada.

Aunque ambos bandos de esta disputa aceptan el hecho de que el PKK y su líder Abdullah Öcalan (encerrado en la isla-prisión de Inrali bajo cadena perpétua) tienen una gran importancia para el DTP, existe un creciente debate en el seno del partido entre dejar que el DTP siga siendo la rama política del PKK o seguir una línea independiente más acorde con las tradiciones de la política turca.

Un ejemplo de ello es la foto que se hizo en su día el propio Ahmet Türk dando la mano al líder del Partido del Movimiento Nacional (MHP), Devlet Bahçeli. Los partidarios del PKK dentro del partido sugirieron entonces que Türk mostraba al partido \»demasiado moderado\» con ese gesto y humillaba al DTP al mostrarse dispuesto al diálogo con el partido que representa (al menos en teoría) el nacionalismo turco.

Antes de las elecciones generales del 22 de julio de 2007 Türk era el presidente del partido, pero hubo de renunciar a su puesto para poder presentarse como candidato independiente, una peculiar estrategia que siguieron los diputados del DTP en las pasadas generales para poder obtener representación parlamentaria, vetada en principio a aquellos partidos políticos con una representación menor del 10% de los votos totales. Tras obtener más de 20 escaños, los diputados se unieron de nuevo para formar el grupo parlamentario del DTP. Tras su renuncia voluntaria para tal fin, el partido eligió a Nurettin Demirtaş como el nuevo líder en funciones, postergando la elección de un nuevo presidente hasta pasadas las elecciones, mientras que Türk se convertía por entonces en el presidente del recién formado grupo parlamentario del DTP en la Gran Asamblea Nacional Turca.

La decisión más lógica hubiera sido que, una vez formado el grupo parlamentario del DTP y designado Türk como su presidente, este hubiera sido nombrado igualmente presidente del partido. Así lo establece el reglamento del Parlamento de Turquía. Pero los miembros más radicales del partido estaban en contra de la presidencia de Türk, especialmente desde su famoso apretón de manos con el líder del MHP, y quisieron aprovechar la ocasión para situar a alguien más acorde a su visión del partido.

Demirtaş, elegido para sustituir provisionalmente a Türk, fue arrestado por negarse a cumplir el servicio militar, y hubo de ser sustituido por la entonces vice-presidente del DTP, Emine Ayna, que actuó desde entonces como presidenta en funciones. Durante una visita de Türk al norte de Irak, este mencionó durante una entrevista que la lucha armada del PKK estaba perjudicando no sólo a los turcos sino también a los kurdos; aunque el propio Türk quiso más tarde desmentir estas declaraciones, lo cierto es que estas palabras acabaron por exaltar los ánimos entre los radicales del partido, y mientras Türk se entrevistaba con los líderes del gobierno kurdo en el norte de Irak los partidarios de la línea dura eligieron provisionalmente a la radical Emine Ayna como la nueva presidenta del DTP.

Los expertos en leyes del DTP advirtieron entonces de que Ayna, como presidenta del partido, debía ser también la presidenta del grupo parlamentario. Türk, en vista de la situación, se vió acorralado y no tuvo más opción que renunciar a su puesto como líder del grupo parlamentario del DTP, si bien no descartó presentar su candidatura a la presidencia en el próximo congreso del partido.

\»Dejemos de hacernos daño los unos a los otros\»

Pero la de Türk no es la única voz dentro del partido que clama por la normalización de la política kurda. Recientemente la diputada del DTP Aysel Tuğluk declaraba: \»No puedo aceptar la muerte de niños turcos y kurdos. No estamos a favor de las muertes\».

Tuğluk, al igual que Türk, es partidaria de lograr un final al conflicto armado y fomentar la hermandad entre turcos y kurdos como pueblos que comparten una misma tierra. Refiriéndose a las declaraciones hechas por Türk sobre que la lucha armada del PKK perjudicaba a los kurdos tanto como a los turcos, Tuğluk decía: \»Creo que se refería a que no puedes resolver nada usando la violencia. La violencia debería ser rechazada, tanto como medio de exigir derechos como en términos de medio de expresión. Es inaceptable para los tiempos en los que vivimos actualmente. Incluso el PKK dice que las armas no son la solución. Estamos en un umbral crítico. Si no se les da un un espacio democrático a los kurdos que quieren vivir junto con los turcos, podrían unirse a otras fuerzas. Como políticos, deberíamos tomar la iniciativa para generar una solución civil\».