Vaticano, San Pedro

El cónclave para elegir al nuevo Papa se iniciará el 12 de marzo

Ese mismo día habrá una primera votación de los 115 cardenales reunidos a puerta cerrada en la Capilla Sixtina, de la que saldrá la primera “fumata”.

La asamblea en la que se elegirá al sucesor de Benedicto XVI se iniciará oficialmente el próximo 12 de marzo, según la decisión tomada el viernes por el Colegio Cardenalicio en su octava Congregación General con la presencia de los 115 cardenales electores que finalmente han llegado a Roma, y que votarán en los próximos días para elegir al futuro Papa.

«El Colegio de cardenales ha decidido en la octava Congregación General (…) que el Cónclave para la elección del nuevo Pontífice se abrirá el martes 12 de marzo de 2013», informó en un breve comunicado emitido a primera hora de la tarde el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi.

En el comunicado se añadía además que en la mañana del martes 12 de marzo se celebrará la Santa Misa “Pro eligendo Romano Pontífice” en la Basílica de San Pedro, y que por la tarde los cardenales entrarán en el Cónclave, ubicado en la célebre Capilla Sixtina del Vaticano, de donde no podrán salir hasta designar a un sucesor para dirigir la Iglesia Católica Romana.

Esa misma tarde habrá ya una primera votación, de la que saldrá una «fumata» que será –según la tradición- blanca en el caso de que se haya elegido al nuevo Papa y negra si los cardenales no han logrado acordar el nombre del nuevo Pontífice.

Benedicto XVI, que cumplirá el mes próximo 86 años, sorprendió al mundo el pasado 11 de febrero al anunciar la primera renuncia de un Papa en al menos seis siglos de historia, explicando que lo hacía debido a su avanzada edad y su deteriorado estado de salud.

Desde entonces no han cesado sin embargo las especulaciones sobre posibles presiones desde el interior del Vaticano o la incapacidad del Papa para hacer frente a los grupos de poder que controlan la Iglesia y los diversos escándalos que la acechan, principalmente relacionados con los numerosos casos de pederastia, las filtraciones de documentos por el llamado caso “VatiLeaks” o las acusaciones de lavado de dinero y corrupción en torno a las finanzas del Banco Vaticano.

Varios medios informaron en los últimos días que algunos cardenales habrían exigido precisamente conocer el informe elaborado por Benedicto XVI sobre esos escándalos –a los que en principio sólo tendría acceso el próximo Papa- antes de proceder a la votación en el cónclave.