Dos papas se reúnen por primera vez en 600 años

El Papa Francisco se reunió el sábado en la residencia papal de Castel Gandolfo en un encuentro histórico con Benedicto, nombrado Papa Emérito desde su renuncia el 28 de febrero.

 

El Papa Francisco llegó el sábado en helicóptero hasta la residencia papal de Castel Gandolfo, en los Montes Albanos de las afueras de Roma, para un encuentro histórico entre el Pontífice Máximo y Benedicto XVI, que se convirtió en Papa Emérito tras renunciar a su cargo oficialmente el pasado 28 de febrero.

En el que ha sido el primer encuentro de este tipo en al menos los últimos seis siglos, Francisco llegó en un helicóptero blanco –el mismo que traslado a Ratzinger el 28 de febrero desde el Vaticano hasta su actual residencia- donde fue recibido por un Benedicto, que mostró signos más que evidentes de sus 85 años y un estado de salud delicado, una de las razones que supuestamente le llevó a renunciar al papado.

Ambos papas se abrazaron y posteriormente rezaron juntos en una capilla de la residencia, donde más tarde mantuvieron una reunión privada de casi una hora cuyo contenido no trascendió a la prensa. Finalmente los dos almorzaron conjuntamente en un ambiente que fue definido por el Vaticano como «familiar».

Una de las anécdotas del histórico encuentro se produjo precisamente en el momento de ir a rezar a la capilla, cuando Benedicto se apresuró a ofrecerle a Francisco el lugar de honor ante el altar y el actual Papa lo rehusó diciendo: «Somos hermanos, rezaremos juntos», según explicó el portavoz del Vaticano, Federico Lombardi. Finalmente los dos rezaron juntos en el mismo reclinatorio.

El Papa Emérito vivirá temporalmente en Castel Gandolfo hasta que se restaure un convento de clausura en el Vaticano, donde residirá junto con su hermano hasta el fin de sus días. Benedicto XVI sorprendió al mundo el pasado 11 de febrero al anunciar la primera renuncia de un Papa en al menos seis siglos de historia, explicando que lo hacía debido a su avanzada edad y su deteriorado estado de salud, aunque desde entonces no han cesado las especulaciones sobre posibles presiones desde el interior del Vaticano o la incapacidad del Papa para hacer frente a los grupos de poder que controlan la Iglesia y los numerosos escándalos que la acechan, principalmente relacionadas con los numerosos casos de pederastia, las filtraciones de documentos con el llamado caso “VatiLeaks” o las acusaciones de lavado de dinero y corrupción en torno a las finanzas de Banco Vaticano.