Despedido el gerente de un Burger King tras golpear a un niño que mendigaba comida

El incidente, que tuvo lugar el jueves por la noche en un local a las afueras de Estambul, desató la indignación de muchos ciudadanos que llamaron a un boicot contra la conocida cadena de comida rápida.

Un gerente de un restaurante de la franquicia de comida rápida norteamericana Burger King en Estambul fue despedido por la compañía tras protagonizar un desagradable incidente con un niño de origen sirio.

El incidente tenía lugar en torno a las 22:00 horas del jueves en un establecimiento ubicado en el barrio de Şirinevler, a las afueras del casco histórico de Estambul; según testigos presenciales, un niño de origen sirio de unos 10 años de edad que practicaba la mendicidad entró en el local y comenzó a recorrer las mesas comiendo las patatas fritas dejadas por clientes que habían abandonado ya el restaurante. Fue entonces cuando apareció el responsable del lugar, quien tras llamarle la atención y advertirle de que se fuera abofeteó al niño y le echó violentamente del local.

El niño, llorando y sangrando por la nariz, fue atendido ya en el exterior por varios clientes y viandantes que se interesaron por él e intervinieron tras el incidente, recriminando la actitud del gerente del establecimiento. Las fotos del niño sentado en unas escaleras y sangrando mientras varias personas le atendían recorrieron rápidamente las redes sociales, donde numerosos ciudadanos turcos hicieron un llamamiento para un boicot a Burger King, así como muchos medios de comunicación y diarios del país, donde los lectores no dudaron en expresar su indignación por lo ocurrido.

La compañía turca de alimentación TAB Gıda, propietaria de la licencia de los restaurantes de esta cadena en Turquía, emitió un comunicado el viernes expresando su pesar por el “lamentable incidente” en el local de Şirinevler, que calificó de “inaceptable”, y anunciando que la franquicia en cuestión había puesto fin al contrato de trabajo del gerente que protagonizó la agresión. TAB sin embargo consideró suficiente el despido y habría rechazado pagar ningún tipo de compensación al menor agredido, del que varios medios turcos destacaron su condición de refugiado sin recursos.