accidente aéreo de C130 turco

Descartan un ataque en el avión turco que se estrelló en Georgia matando a 20 militares

Un informe forense elaborado por la la gendarmería concluye que no hubo un ataque externo ni se ha detectado presencia de explosivos en el accidente de un avión militar turco que se estrelló en la frontera entre Azerbaiyán y Georgia el pasado mes de noviembre causando la muerte de 20 militares turcos, según informaron las autoridades de Ankara este 3 de abril.

El avión, un transporte militar C-130 que se dirigía desde Azerbaiyán hacia Turquía, se estrelló el 11 de noviembre de 2025 en el municipio georgiano de Sighnaghi, cerca de la frontera azerbaiyana. El aparato había despegado del aeropuerto de Ganja, en el oeste de Azerbaiyán, pero cayó poco después de entrar en el espacio aéreo georgiano.

Los militares turcos a que viajaban bordo formaban parte de una unidad del ejército que se había desplazado a Azerbaiyán para participar en las celebraciones del Día de la Victoria, que conmemora la victoria de 2020 ante Armenia en la guerra de Karabaj tras un conflicto territorial entre ambos países que se prolongó durante casi cuatro décadas. Si bien la fiscalía de Ankara mantiene abierta la investigación sobre el accidente, el informe forense preliminar emitido por la gendarmería descarta un actor externo a partir de los restos examinados, según informó hoy la agencia de noticias turca DHA.

Para la elaboración de este informe se han seguido procedimientos internacionales para la recogida de pruebas, el análisis de los restos y la toma de declaraciones. Además, en cooperación con Georgia siguiendo acuerdos bilaterales, se trasladaron varias pruebas a Turquía. En cuanto a los exámenes realizados en el Instituto de Medicina Forense sobre los cuerpos de los fallecidos, trasladados desde Tiflis a Ankara en un avión A400M de las Fuerzas Armadas Turcas, han concluido también y se han incorporado al expediente sobre el caso.

No se han hallado indicios de explosión o de sabotaje

El informe emitido por el Mando General de la Gendarmería, incluido en el expediente, detalla los resultados de los primeros análisis técnicos de los restos del avión. El documento señala que “no se encontraron marcas de metralla ni rastros de daños que pudieran haber sido causados por la detonación de un artefacto explosivo cerca de la aeronave” como parte de un atentado o un acto de sabotaje. “No se hallaron indicios de explosión provocada por un artefacto explosivo improvisado ni por ningún otro dispositivo explosivo o sus componentes”, añade. Asimismo, subraya la ausencia de derivados del petróleo o desustancias acelerantes del fuego, y añade que el análisis elemental no detectó compuestos químicos sospechosos.

Por su parte, la Dirección de Evaluación e Inspección de la Fuerza Aérea de Turquía continúa analizando las causas del siniestro aéreo. Los estudios técnicos se desarrollan de forma simultánea en Georgia y Turquía, con evaluación detallada de los resultados por parte de unidades expertas. Siguiendo estándares internacionales, está previsto que primero se publique un informe preliminar y posteriormente el informe final. La investigación incluye también el análisis forense de materiales digitales y de los teléfonos de las víctimas.

Las autoridades de aviación georgianas informaron inicialmente que el contacto con la aeronave se perdió pocos minutos después de entrar en su espacio aéreo, y que no se emitió ninguna señal de socorro. Imágenes difundidas en redes sociales y en varios medios mostraban al avión cayendo en espiral dejando una estela de humo blanco. Los restos del aparato quedaron esparcidos por una zona de terrenos agrícolas rodeados de colinas.

Los aviones de transporte militar Lockheed C-130 Hercules son uno de los pilares de transporte aéreo de las Fuerzas Armadas de Turquía y se emplean habitualmente para el traslado de personal militar así como en operaciones logísticas. El avión que se estrelló en Georgia había sido fabricado en 1968, prestando servicio inicialmente en Arabia Saudí antes de incorporarse al inventario del ejército turco en 2010.