vista del pasillo de la cabina de un avión con varios pasajeros sentadas de espaldas en los asientos

Condenada a 4 años de cárcel por hacer una broma sobre una bomba en un avión

Una pasajera de un vuelo entre el Aeropuerto Sabiha Gökçen de Estambul y la ciudad de Şanlıurfa -en el sureste de Turquía- fue condenada por un tribunal a 4 años y 2 meses de cárcel por obstrucción del transporte aéreo tras realizar una “broma” a bordo del avión al referirse a su hermana como una “terrorista suicida” que portaba una bomba.

El incidente, según informa la cadena turca TRT Haber, tuvo lugar en el vuelo VF 3222 de la compañía Ajet que se preparaba para despegar el pasado 9 de febrero de 2026 desde el citado aeropuerto, situado en el lado asiático de Estambul. Según las informaciones publicadas, un diálogo entre dos hermanas desencadenó una crisis de seguridad aérea cuando una de ellas señaló a la otra ante una azafata y afirmó: «Esta es una terrorista suicida, no la deje subir al avión«.

Tras realizar este comentario a la azafata, se activaron de inmediato los protocolos de seguridad ante una posible amenaza de bomba: todos los pasajeros fueron evacuados y las fuerzas de seguridad llevaron a cabo una inspección del aparato en busca de explosivos. Si bien tras estas comprobaciones no se detectó ninguna irregularidad ni amenaza para la seguridad del avión, el vuelo sufrió un retraso de tres horas, lo que provocó graves molestias e inconvenientes a los viajeros, que protestaron por la situación.

En cuanto a las dos hermanas, fueron detenidas de inmediato y trasladadas a comisaría; en sus declaraciones ante la policía, aseguraron que todo había sido una «broma» y que no portaban ningún explosivo, quedando ambas posteriormente en libertad con medidas cautelares mientras la fiscalía iniciaba una investigación. La aerolínea Ajet -la filial low cost de Turkish Airlines– decidió además incluirlas en una lista negra durante un año, prohibiéndoles volar en ningún avión de la compañía.

Finalmente la sentencia sobre el caso se ha dictado en la primera vista celebrada en el juzgado, y el tribunal concluyó que la conducta de la acusada con su “broma” puso en riesgo la seguridad del transporte, por lo que la condena a 4 años y 2 meses de cárcel. En caso de que la sentencia sea confirmada en la apelación, la condenada deberá ingresar en prisión. Además, la compañía aérea prepara también otra demanda para reclamar una indemnización por el retraso sufrido por el avión y las pérdidas económicas derivadas del suceso.