Decenas de muertos en los bombardeos del régimen sirio sobre las afueras de Damasco

Fuerzas de la oposición intentan desde hace días tomar el control de la última gran base militar al este de Damasco, cuya caída dejaría despejado el camino hacia la capital.

 

Las fuerzas del régimen sirio llevaron a cabo en las últimas horas uno de los bombardeos más severos de los últimos meses contra posiciones rebeldes en las afueras de Damasco, según indicaron activistas de la oposición, causando al menos 36 muertos de los cuales más de una docena eran niños.

Videos colgados en internet mostraban a mujeres llorando desesperadamente sobre los cuerpos destrozados de sus hijos en la zona de Ghouta, situada en la periferia oriental de Damasco y donde se ubica una base de las fuerzas aéreas cercana a la localidad de Muleiha.

Fuentes de la oposición han descrito los últimos bombardeos como la peor campaña de ataques por tierra y aire del régimen de Bashar al-Assad desde que los rebeldes capturaran temporalmente hace dos meses el aeropuerto internacional de la ciudad, ubicado a unos 15 kilómetros al sureste de la capital. «El régimen se ha vuelto loco con los bombardeos», dijo una activista citada por agencias refiriéndose a los bombardeos sobre la localidad.

La basa aérea de Muleiha es la última gran base militar al este de Damasco que aún no ha caído en manos de los rebeldes, que en los últimos meses han continuado imparables su avance sobre la capital cercando en ella a las tropas leales a Assad, en su mayor parte compuestas por el núcleo duro más fiel al régimen perteneciente como el presidente sirio a la corriente alauita del Islam.

Fuentes de la oposición informaron que los rebeldes habían estado atacando la base durante los últimos cinco días con disparos de mortero, mientras las fuerzas gubernamentales habían lanzado en respuesta más de 600 misiles contra la localidad de Muleiha, en manos de la oposición.

Si bien el Ejército Libre Sirio (ELS) habría conseguido destruir una parte de los numerosos tanques y vehículos armados que defienden el complejo militar, los comandantes rebeldes reconocen que aún llevará varios días más tomar la base aérea, fuertemente defendida y que dejaría expedito el camino hacia el Este de Damasco.

Aun así, las fuerzas de la oposición carecen aún de los suficientes efectivos y sobre todo del armamento pesado necesario para lanzar un asalto sobre el núcleo de la capital, donde se estima que hay unos 70.000 soldados fieles a Bashar al-Assad fuertemente armados defendiendo el principal bastión del régimen.