Davutoğlu: »No es posible aceptar más retrasos de Israel»

Turquía se ha negado a aceptar la nueva petición de Israel de retrasar otros seis meses la publicación del informe de la ONU sobre el abordaje del buque «Mavi Marmara» que costó la vida a 9 activistas.

«No es ni remotamente posible para nosotros aceptar un retraso de seis meses», declaraba desde Sarajevo el ministro de exteriores turco, Ahmet Davutoğlu, que estos días realiza un tour por los Balcanes, tras conocer la enésima petición de Israel de volver a retrasar la publicación de las conclusiones de la comisión de investigación de Naciones Unidas encargada de esclarecer qué pasó el 31 de mayo de 2010, cuando el «Mavi Marmara» fue abordado en aguas internacionales por comandos israelíes dejando un saldo de nueve civiles muertos.

«Para nosotros la fecha límite (para que Israel emita una disculpa oficial a Turquía por lo ocurrido) es el día en que se haga público el informe de la ONU, o si no recurriremos al Plan B…», agregó Davutoğlu. «Turquía impondrá sanciones que son de sobra conocidas tanto por Israel como por otros actores internacionales», dijo el ministro mostrando la determinación de Turquía a adoptar nuevas medidas si Israel no toma una decisión.

«Se nos había dicho que había un consenso (en el gobierno israelí), que incluía una disculpa (a Turquía) y otras cuestiones, lo que significa que habríamos hecho progresos en las negociaciones. Pero cuando llega el momento de la acción final, Israel siempre da un paso atrás en el último minuto por culpa de las disputas dentro de su coalición de gobierno», indicó Davutoğlu.

Inicialmente estaba previsto que la comisión de Naciones Unidas que investiga los sucesos durante el abordaje del Mavi Marmara publicase sus conclusiones en febrero de 2011. Sin embargo el informe ha sido retrasado desde entonces en varias ocasiones a petición del gobierno hebreo, que intenta llegar a un acuerdo con Ankara que evite la publicación de un informe cuyas conclusiones podrían ser contrarias a los intereses de Israel. La última fecha que se había barajado era finales de agosto, pero de nuevo fue pospuesta tras una solicitud del gobierno israelí.

El ministro de exteriores turco reconoció que Turquía había aceptado las anteriores peticiones de derogación del informe por parte de Israel en la creencia de que las autoridades israelíes mantendrían su palabra al decir que estaban dispuestas a sentase a negociar para aceptar las demandas turcas, que exigen una disculpa oficial por lo ocurrido y una compensación económica para las familias de las víctimas.

«Hemos esperado pacientemente que Israel tomase una decisión, pero parece que ese país está teniendo dificultades para lograrla. Turquía ha fijado su postura sobre la cuestión y se la ha notificado (a las autoridades israelíes)», aseveró Davutoğlu. «No estamos en posición de decirle a la ONU que lo emita o lo retrase (el informe), pero haremos lo necesario cuando la ONU lo publique finalmente», agregó el canciller turco, que recordó que ese informe es fruto de una comisión de investigación y no de una negociación, y que por tanto incluirá conclusiones que pueden ser consideradas inaceptables por Israel pero también por Turquía.

La noticia de que el gobierno hebreo pedía un nuevo retraso -de nada menos que seis meses en esta ocasión- en la publicación de las conclusiones de la comisión de investigación de Naciones Unidas se producía el lunes, después de que los medios israelíes mencionaran que el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu estaba manteniendo contactos con Washington para lograr su apoyo en esta cuestión. La información señalaba que tanto Netanyahu como su ministro de defensa Ehud Barak serían partidarios de ofrecer una disculpa oficial a Turquía, mientras que los ultraconservadores Avigdor Lieberman (ministro de exteriores) y Moshe Ya&com;alon (ministro de asuntos estratégicos) se opondrían firmemente a la idea, lo que pondría en peligro la coalición de gobierno conservadora liderada por Netanyahu.