Cruce de amenazas entre Irán y EE.UU. por la presencia militar en el Golfo

Teherán volvió a advertir el miércoles a Washington contra la presencia de navíos de guerra estadounidenses en aguas del Golfo Pérsico, pese a los oídos sordos de la Casa Blanca.

El ministro de defensa iraní, Ahmad Vahidi, reiteró el miércoles las advertencias hechas por su país contra la presencia de la armada estadounidense en el Golfo Pérsico, que el martes Washington menospreció calificándolas como «un gesto de debilidad» por parte de Irán.

«Irán hará cualquier cosa para preservar la seguridad del Estrecho de Ormuz», dijo Vahidi en unas declaraciones recogidas por la televisión estatal iraní. «La presencia de fuerzas de más allá de la región no puede sino generar conflicto. Hemos dicho que la presencia de fuerzas ajenas a la región del Golfo Pérsico no es necesaria, y resulta perjudicial», señaló el ministro de defensa iraní.

Los comentarios de Vahidi se producen después de que el martes el ejército iraní advirtiera al portaaviones USS John C. Stennis (uno de los mayores de la armada estadounidense) que se mantuviera alejado del estratégico Estrecho de Ormuz, que sirve de desembocadura al Golfo Pérsico y por el que transita el 40% del petróleo mundial.

«Aconsejamos e insistimos que esta nave de guerra regresa a su base…», declaró el general de brigada Ataollah Salehi, jefe de las fuerzas armadas iraníes. «No tenemos intención de repetir nuestra advertencia, y sólo lo haremos una vez», añadió Salehi. Sus declaraciones se produjeron después de que Irán completase con éxito 10 días de maniobras navales en el vital Estrecho de Ormuz tras anunciar que podría bloquear el tráfico marítimo si veía amenazada su seguridad. Teherán advirtió además que usaría «toda su fuerza» si el portaaviones norteamericano regresaba a aguas del Golfo.

Fuentes de la Casa Blanca restaron sin embargo el mismo martes importancia a las amenazas iraníes diciendo que «reflejan el hecho de que Irán está en una posición débil», mientras que por su parte el Pentágono anunció que el despliegue de barcos de guerra estadounidenses en aguas del Golfo Pérsico seguiría según los planes previstos para garantizar el libre flujo de mercancías y del tráfico marítimo en esa estratégica región.