Críticas unánimes al discurso desafiante del presidente sirio Assad

El presidente sirio lanzó el domingo una nueva propuesta de diálogo nacional que excluye sin embargo a la oposición, y que ha sido calificada de «hipócrita» y «vacía de contenido» por varios países.

En un inusual discurso pronunciado el domingo ante miles de fieles seguidores en Damasco, el presidente sirio Bashar al-Assad pidió una movilización nacional en la «guerra para defender la nación» al tiempo que volvió a referirse a las fuerzas de la oposición como «terroristas extranjeros», en un discurso continuista que fue ampliamente criticado por las potencias occidentales y por los grupos opuestos al régimen.

Assad, en tono desafiante, anunció una «nueva iniciativa» para poner fin al conflicto en Siria en la que ha sido su primera aparición en público desde que el pasado mes de noviembre ofreciera una entrevista en televisión. Su propuesta, que incluye una «conferencia de reconciliación», no contaría sin embargo con la presencia de «aquellos que han traicionado a Siria», según subrayó en referencia a la Coalición Nacional Siria (CNS), lo que dejaría en la práctica la iniciativa prácticamente sin contenido.

De hecho desde la CNS rápidamente se criticó el anuncio del presidente sirio calificándolo como una especie de «remake» de propuestas ya rechazadas anteriormente y un intento más de evitar la presión internacional para que abandone el poder y poner fin así a un conflicto que se ha cobrado ya en casi dos años más de 60.000 muertos.

«Assad simplemente quiere, con la iniciativa que ha propuesto, cortar el camino hacia una solución política que podría salir del próximo encuentro previsto entre Estados Unidos y Rusia con Brahimi (el mediador de la ONU y la Liga Árabe para Siria), que la oposición no aceptará a menos que él y su régimen se vayan», declaró un portavoz de la CNS a la prensa.

El secretario de exteriores británico, William Hague, rechazó también el discurso de Assad calificándolo de «hipócrita» y asegurando que este tipo de iniciativas ya no podían engañar a nadie. «El discurso de Assad va más allá de la hipocresía. Las muertes, la violencia y la opresión que envuelven a Siria son obra suya, y las promesas vacías de reformas no engañan a nadie», declaró Hague a través de su cuenta oficial en la red social Twitter.

En términos similares se expresó el domingo la jefa de política exterior de la Unión Europea, Catherine Ashton, quien recordó que los 27 mantienen que el presidente sirio debe renunciar y abandonar el poder como paso fundamental para cualquier solución política en el país.

El ministro de exteriores turco Ahmet Davutoğlu también reaccionó el domingo al discurso de Assad, y en unas declaraciones hechas durante una conferencia de prensa desde la ciudad turca de İzmir, en la costa del Mar Egeo, criticó a Bashar al-Assad por volver a echar la culpa a fuerzas extranjeras de la grave situación en Siria y repetir lo que calificó como «promesas vacías».

«¿Qué clase de gobierno legítimo bombardea sus propias ciudades?», subrayó Davutoğlu, para quien el mandatario sirio parece no comprender los cambios que están teniendo lugar en Oriente Medio.