Comienzan los primeros bombardeos de la coalición contra el IS en Siria

Aviones y misiles de crucero de Estados Unidos, con la participación de otros cinco países árabes, atacaron en la madrugada del martes objetivos del Estado Islámico en Siria.

Estados Unidos y cinco de los países árabes que recientemente se sumaron a una coalición internacional para combatir el avance del Estado Islámico (IS) en Siria e Irak lanzaron a última hora del lunes por primera vez ataques aéreos sobre Siria, en lo que constituye una expansión de las operaciones contra el grupo yihadista que hasta ahora se venían desarrollando en el norte de Irak.

Un portavoz del Pentágono confirmaba en las últimas horas el inicio de la ofensiva, explicando que se estaba empleando una combinación de cazas y bombarderos además de misiles de crucero Tomahawk para atacar objetivos del IS. Los ataques se habrían iniciado a las 2:30 de la madrugada (hora central europea, o CET) del martes, 20:30 del lunes hora de la costa Este de EE.UU., y en ellos habrían participado además de fuerzas estadounidenses efectivos de Bahréin, Qatar, Arabia Saudí, Jordania y los Emiratos Árabes Unidos (EAU).

Las informaciones sobre el inicio de los primeros bombardeos liderados por EE.UU. en Siria coinciden con la noticia dada a conocer el martes de que el ejército israelí había derribado un avión sirio que sobrevolaba su territorio. Un portavoz militar israelí confirmó que un misil Patriot había alcanzado un caza de combate Mig-21 que se internó en los disputados Altos del Golán.

El presidente turco presiona para crear una zona de seguridad

Precisamente el lunes llegaba a Nueva York para asistir a la 69ª reunión de la Asamblea General de Naciones Unidas el presidente turco, Recep Tayyip Erdoğan. La lucha contra el Estado Islámico y la llegada masiva de refugiados a Turquía serán dos de los puntos principales de la agenda de Erdoğan, que tiene previsto entrevistarse con el vice presidente estadounidense Joe Biden.

Erdoğan, cuyo país aspira a obtener un puesto como miembro no permanente del Consejo de Seguridad de la ONU, quiere plantear ante el mismo la cuestión de la creación de una zona de seguridad a lo largo de sus más de mil kilómetros de frontera común con Siria e Irak para abordar ambos problemas. Rusia, miembro permanente del Consejo y con derecho a veto, se ha opuesto hasta ahora sin embargo a esta idea, por lo que el presidente turco pedirá a Washington que trate de convencer a Moscú de la propuesta.

Una de las bazas que Erdoğan podría poner ante la mesa sería una mayor implicación de su país en la coalición internacional contra el Estado Islámico, donde hasta ahora sólo se había comprometido a proporcionar ayuda logística y humanitaria. Ankara había alegado que tenía las “manos atadas” a causa de los 49 miembros del personal del consulado turco en la ciudad iraquí de Mosul que permanecían en manos del IS desde el pasado junio; todos ellos fueron liberados sin embargo el fin de semana, lo que a priori deja a Turquía vía libre para una participación militar en las operaciones contra el grupo yihadista, que amenaza seriamente la estabilidad de su frontera sur.