Clinton advierte de una »tormenta perfecta» en Oriente Próximo si no hay reformas

La secretaria de Estado norteamericana Hillary Clinton advirtió a los invitados en la Conferencia de Seguridad de Múnich sobre las revueltas civiles en países árabes como Egipto, Túnez y Yemen.

La secretaria de Estado norteamericana Hillary Clinton, advirtió este sábado a los 350 invitados en la 47ª Conferencia de Seguridad de Múnich que las revueltas civiles en países árabes como Egipto, Túnez y Yemen tienen «riesgos a corto plazo» y que la región de Oriente Medio afronta el peligro de una «tormenta perfecta».

Los líderes de la región deben aplicar rápidamente reformas democráticas verdaderas o podrían afrontar mayor inestabilidad, dijo el sábado la secretaria de Estado estadounidense, advirtiendo del riesgo que existe de que se cree una «tormenta perfecta» en Oriente Próximo que de lugar a un período de peligrosa inestabilidad.

«La región se está viendo afectada por una tormenta perfecta de poderosas tendencias», dijo Clinton durante su discurso en Múnich. «Esto es lo que ha llevado a manifestantes a salir a las calles en Túnez, El Cairo y ciudades de toda la región. Simplemente el status quo no es sostenible», añadió Clinton, para quien la vía a la democracia en Oriente Medio presenta riesgos de «caos», por lo que es necesario que los gobiernos de la región adopten actitudes «responsables» y respondan a las crecientes demandas de libertad de sus ciudadanos.

«Esta generación (de jóvenes) está pidiendo con razón que sus gobiernos sean más eficaces, más responsables y mas transparentes», dijo Clinton refiriéndose a las rebeliones en países árabes con poblaciones mayoritariamente jóvenes, especialmente en Túnez y Egipto. «Si no hay progresos… el abismo entre los pueblos y sus gobiernos va a crecer, y la inestabilidad se agravará».

«(Estas protestas) pueden engendrar el caos, una inestabilidad a corto plazo, e incluso peor aún (…), y así lo hemos observado en el pasado, la transición puede crear una regresión hacia otro régimen tan autoritario» como el que los ciudadanos quisieron derrocar, aseguró Clinton.