imágenes mostrando una chimenea de hadas derrumbada en Göreme, Capadocia, y varios equipos de emergencia trabajando en la zona

Capadocia: expertos piden cerrar Göreme tras el derrumbe que dejó 3 turistas muertos

Expertos turcos han reclamado el cierre temporal a los visitantes del Museo al Aire Libre de Göreme y de otras zonas de Capadocia, una turística región en el centro de Turquía, tras las intensas lluvias que parecen estar detrás del derrumbe de una chimenea de hadas en Nevşehir que dejó ayer tres turistas muertos y cinco heridos.

Dos de las víctimas mortales fueron rescatadas de entre los escombros pocos minutos después del derrumbe de la formación rocosa, que se produjo junto al aparcamiento situado a la entrada de Göreme, declarado Patrimonio de la Humanidad y uno de los lugares más visitados por los turistas que viajan a Capadocia. El gobernador de Nevşehir, Hüseyin Kök, atribuyó desde un principio el desprendimiento a las fuertes lluvias de los últimos días.

Los 3 turistas muertos son dos ciudadanos turcos y una francesa

Las tres víctimas mortales fueron identificadas como dos ciudadanos turcos -el periodista Fatih Eray Tuna y su esposa, Begüm Çetinkaya Tuna, ambos de 31 años, que se habían casado en julio- y una turista francesa de 37 años llamada Cynthia Francine Marie Madeleine Houpert.

Kök señaló que las autoridades únicamente han acordonado por ahora una pequeña zona localizada en el lugar del accidente y aseguró que no se han detectado problemas en otras chimeneas de hadas, según declaraciones recogidas por el diario turco Milliyet.

Por su parte, el ministro de Justicia, Akın Gürlek, anunció la apertura de una investigación sobre lo sucedido. El ministro de Sanidad, Kemal Memişoğlu, informó además que los cinco heridos se encuentran en buen estado general y continúan recibiendo tratamiento en hospitales de la región.

Expertos reclaman el cierre temporal de varias zonas de Capadocia

Las chimeneas de hadas de Capadocia son formaciones rocosas originadas hace millones de años por la erosión -causada por la lluvia y el viento- de depósitos previos de ceniza volcánica tras erupciones volcánicas ocurridas hace millones de años.

En 2024 se produjo otro incidente similar en la región, cuando una chimenea de hadas formada por roca de toba, debilitada tras unas intensas nevadas, se derrumbó durante la noche causando un fuerte estruendo y grandes fragmentos de roca salieron despedidos y rodaron por los alrededores. En aquella ocasión afortunadamente no hubo víctimas, ya que el suceso ocurrió de madrugada y no afectó a ningún edificio.

El profesor Şenel Özdamar, jefe del Departamento de Ingeniería Geológica de la Universidad Técnica de Estambul (İTU), ha sido uno de los que ha pedido cerrar la zona al público hasta que el suelo y la roca se estabilicen tras las fuertes precipitaciones de los últimos días.

“La historia de las chimeneas de hadas se remonta a 10 millones de años. Debido a la estructura litológica de estas rocas, compuestas por materiales más duros y más blandos, se producen diferentes separaciones que generan distintas formas. Diez millones de años de actividad volcánica, las condiciones atmosféricas, las lluvias, los vientos y los rayos han provocado separaciones y erosión”, explicó al hablar de cómo se crearon estas formaciones y los continuos procesos de erosión que sufren.

Por su parte, Serkan İçelli, un experto en tecnología minera y geociencias, ha advertido sobre la existencia de otras formaciones geológicas en Capadocia que podrían presentar también un nuevo riesgo de derrumbe. 

“Grabé un vídeo allí hace dos meses y dije: ‘Esto podría caernos encima’. Hemos identificado en Capadocia muchos lugares similares a la zona del derrumbe. Las famosas cavidades que se ven (en las chimeneas de hadas) no son en realidad el resultado de un proceso geológico, sino estructuras completamente artificiales que se han convertido en espacios habitables. Estas estructuras deben identificarse una por una y restaurarse de una manera compatible con la naturaleza” subrayó, advirtiendo que de lo contrario podrían producirse nuevos derrumbes.