EL PRESIDENTE AZERBAIYANO REALIZÓ UNA VISITA LA SEMANA PASADA A MOSCÚ, EN LO QUE PODRÍA SER UN NUEVO INTENTO DE ACERCAMIENTO A RUSIA
Azerbaiyán planea desviar parte de sus exportaciones a Europa de petróleo y gas natural hacia Rusia e Irán. Tras el conflicto surgido en el Cáucaso a principios de agosto entre Georgia y Rusia, Azerbaiyán respondio reduciendo su confianza en los oleoductos que atraviesan el Cáucaso e incrementando sus envíos a Rusia, además de comenzar a exportar crudo al vecino Irán.
El gobierno de Baku (capital de Azerbaiyán) inicialmente había presentado estas medidas como temporales frente a la escalada bélica entre Georgia y Rusia, que provocó el cierre de las rutas de gas y petróleo que atravesando el Cáucaso llegan hasta el Mar Negro y Turquía. Pero tras el fin del conflicto, el gobierno azerbaiyano ha decidido seguir enviando parte de su petróleo a Rusia e Irán, a pesar de que las hostilidades en el Cáucaso acabaron hace más de un mes. Los responsables de la compañía estatal petrolífera justifican este movimiento como una medida de precaución, especialmente en un momento en el que la región del Cáucaso se ha vuelto particularmente inestable. \»Sabíamos que había un riesgo de incertidumbre política en el Cáucaso, pero no esperábamos una guerra\», declaró el vice-presidente de la compañía, Elhar Nasirov.
Si bien la cantidad de petróleo que Azerbaiyán desvía en estos momentos a Rusia es pequeña, su importancia simbólica es enorme debido a la determinación del Kremlin de reafirmar su control sobre las recién descubiertas reservas del Caspio. Azerbaiyán estrechó sus relaciones con Occidente y los Estados Unidos a principios de los 90, cuando Rusia estaba debilitada tras el desmoronamiento político y económico del bloque soviético, y permitió la entrada en su mercado de compañías petrolíferas occidentales en un intento por distanciarse de Moscú. Ahora algunos analistas creen que el gobierno de Baku podría estar buscando un nuevo acercamiento a Moscú ante el resurgir de la influencia rusa en la zona.
Actualmente, aproximadamente un millón de barriles de petróleo cruzan a diario la ruta del Cáucaso, lo que representa alrededor del 1% de la producción mundial de crudo. La mayor parte de este petróleo se transporta a través del oleducto Baku-Tiflis-Ceyhan (BTC, que atraviesa Azerbaiyán, Georgia y Turquía), que Occidente apoya como alternativa a la dependencia energética de Europa frente a Rusia. Sin embargo, los expertos coinciden que el futuro del oleoducto BTC depende de que los países de Asia Central -donde se encuentran las principales y más recientes reservas de hidrocarburos de la zona- decidan realizar sus exportaciones de crudo a través del Caúcaso, y no vía Rusia, algo que por ahora no está claro que vaya a ocurrir, a pesar de los esfuerzos de la diplomacia occidental en la región.
Kazajistán, que cuenta con las principales reservas de Asia Central, ha disminuido sus exportaciones a través del BTC a raíz del conflicto en Georgia, y la semana pasada mantuvo contactos con Moscú sobre la posible creación de nuevas rutas de exportación a través de Rusia. También el presidente azerbaiyano realizó una visita al Kremlin la semana pasada, aparentemente buscando una posible ruta alternativa a sus exportaciones de crudo ante la inestabilidad que ha cobrado la región del Cáucaso con el conflicto en Georgia.
Las autoridades azerbaiyanas han querido sin embargo restar importancia a los contactos asegurando que forman parte de la normalidad, y reafirmando su compromiso de continuar suministrando gas a través de Georgia. \»Rusia sabe que tendrá que pagar un precio muy alto si quiere todo nuestro gas\», dijo Nasirov.
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Como gran aficionado a la historia que es, a Pablo Gómez le cautivó Turquía desde el primer día que la visitó en 2006: allí se casó, allí tiene una casa, y desde entonces se ha convertido en todo un experto en la actualidad de Turquía. Con una larga experiencia en medios de comunicación, está al frente de Hispanatolia desde 2011.



