Ankara pide a la UE que se mantenga imparcial en la investigación sobre corrupción en Turquía

El nuevo ministro turco para la Unión Europea, Mevlüt Çavuşoğlu, advirtió el jueves a Bruselas contra cualquier pronunciamiento «apresurado y parcial» sobre el escándalo por corrupción abierto en Turquía.

El recién nombrado nuevo ministro turco para la Unión Europea, Mevlüt Çavuşoğlu, advirtió el jueves a Bruselas contra cualquier pronunciamiento «apresurado y parcial» respecto a la investigación por corrupción abierta en Turquía el pasado 17 de diciembre, que ha forzado la dimisión de varios ministros y diputados del partido gobernante AKP, y llevado al gobierno del primer ministro Erdoğan a realizar destituciones masivas en la policía y anunciar cambios en la judicatura.

En unos comentarios realizados el jueves a través de su cuenta oficial en Twitter, Çavuşoğlu subrayó que no resultaba correcto realizar declaraciones unilaterales sobre investigaciones en marcha, algo que consideró fundamental por respeto al proceso judicial abierto.

El ministro turco para asuntos europeos añadió además que Turquía estaba cumpliendo escrupulosamente sus obligaciones para con la UE, y que no había motivo de preocupación en lo que respecta al cumplimiento por parte del país euroasiático tanto de sus compromisos con la Unión Europea como del principio del imperio de la ley en un Estado de derecho.

Estas declaraciones de Çavuşoğlu se producen apenas 24 horas después de que tanto desde la UE como desde el Consejo de Europa se criticara al gobierno turco por impulsar varias medidas dirigidas a reformar el poder judicial, incluyendo el Consejo Supremo de Jueces y Fiscales (HSYK, por sus siglas en turco), que ya fue reformado tras el referéndum constitucional de septiembre de 2010 y que a finales del pasado mes de diciembre declaró inconstitucional una normativa aprobada por el gobierno -tras el inicio de las investigaciones por corrupción- que obligaba a fiscales y policías que realizasen una investigación a informar a sus superiores.

Mientras que desde Bruselas se exhortó al gobierno turco a aceptar una investigación imparcial sobre los escándalos por corrupción y se criticaron las destituciones masivas de cientos de agentes y mandos policiales, el Consejo de Europa advirtió a Ankara que las reformas propuestas para el HSYK supondrían «un serio paso atrás» en el país euroasiático.