»Algunos en Turquía no han aprendido la lección», afirma el embajador de la UE en Ankara

Jean-Maurice Ripert se refería así al inicio en plena noche y con escolta policial de las obras en el campus universitario de la ODTÜ, en un proyecto que supondrá la tala de miles de árboles.

La reciente polémica desatada en Turquía por la construcción de una carretera que atravesará el campus de la Universidad Técnica de Oriente Medio (ODTÜ) de Ankara y que supondrá la tala de miles de árboles demuestra, a juicio del representante de la Unión Europea en Ankara, que «algunas personas no han aprendido sus lecciones» de los sucesos vividos durante el verano a raíz de las protestas por el Gezi Park.

«Resulta desafortunado que (las obras) se llevaran a cabo sin esperar a la decisión final (de los tribunales)», declaraba el lunes a un grupo de periodistas turcos el embajador de la Unión Europea en Ankara, el diplomático francés Jean-Maurice Ripert, preguntado por la decisión llevada a cabo el pasado viernes -durante el último día festivo de la celebración de la Fiesta del Sacrificio- de iniciar las polémicas obras en el campus en plena noche y con vigilancia policial para evitar las protestas.

Cientos de árboles fueron talados durante la irrupción de los operarios municipales con maquinaria pesada para iniciar la construcción de la carretera, en una decisión por la que el rector de la universidad anunció que llevaría al ayuntamiento ante los tribunales afirmando que los obreros, escoltados por la policía, habían entrado en plena noche en el campus sin contar con la debida autorización. El alcalde de la capital turca, Melih Gökçek, a quien muchos sitúan en el centro del polémico proyecto, se defendió asegurando que no tenía conocimiento del inicio de las obras pero que no obstante no existía ningún impedimento legal para su puesta en marcha.

«Alguien tomó la decisión, yo no sé quién. Resulta desafortunado, porque parece que algunas personas no han aprendido sus lecciones», declaró el embajador de la UE en Ankara. Respondiendo indirectamente a las justificaciones de Gökçek, Ripert subrayó que aunque fueran una «sorpresa» las obras en el campus de la ODTÜ podrían haberse detenido posteriormente.

El proyecto de construcción en la ODTÜ, diseñado por el Ayuntamiento Metropolitano de Ankara y que muchos han comparado con los planes que desataron las protestas durante el verano en el Gezi Park, pretende construir dos carreteras que atraviesen una zona del campus universitario poblada de árboles para conectar el Bulevar Anatolia con la autopista de Konya, tratando así de aliviar la congestión de tráfico en la ciudad.

Las obras se iniciaron hace cinco meses pero se han visto paralizadas por las crecientes protestas de los estudiantes y residentes locales, que critican el proyecto asegurando que supondrá la tala de unos 3.000 árboles en el campus, de los cuales sólo unos 600 se intentarán replantar. La creciente oposición ciudadana obligó al alcalde de la capital, Melih Gökçek, a cambiar el trazado de una de las vías, que ahora transcurrirá por un túnel para minimizar el impacto medioambiental.

El martes tenía lugar la última protesta relacionada con la tala de los árboles del campus de la ODTÜ, cuando una mujer detuvo su vehículo en una de las principales vías de salida de Ankara -la misma carretera que el ayuntamiento quiere prolongar atravesando el campus universitario- interrumpiendo la circulación y colocando pancartas en las ventanillas en las que protestaba contra el proyecto.