«La integración de Turquía en la Unión Europea es del interés de Alemania», declaró ayer el ministro germano de exteriores Guido Westerwelle, que llegó el miércoles de visita oficial a Ankara.
«La integración de Turquía en la Unión Europea es del interés de Alemania», declaró ayer el ministro germano de exteriores Guido Westerwelle, que llegó el miércoles de visita oficial a Ankara.
El máximo responsable de las relaciones exteriores de Alemania aseguró que su país no bloquearía el ingreso de Turquía en la Unión Europea, si bien matizó que el país euroasiático debe cumplir todos los criterios necesarios para la adhesión. «Es algo claro para los alemanes que mantenemos las promesas que hacemos. Pacta sund servanda. Esa es mi opinión», dijo Westerwelle en una comparecencia de prensa conjunta en Ankara con su homólogo turco, Ahmet Davutoğlu.
«Déjenme decir categóricamente que lo que ha sido acordado entre la UE y Turquía sigue siendo válido. Este gobierno alemán hará honor a estas promesas. Tienen mi palabra sobre eso», aseguró Westerwelle. «Las conversaciones de adhesión son un proceso abierto. No implican nada automáticamente. El resultado no puede ser garantizado desde el principio». Westerwelle no obstante repitió en varias ocasiones la frase «pacta sund servanda» refiriéndose a las negociaciones con Turquía, asegurando que la violación de los compromisos con Ankara era algo impensable.
A pesar de que la canciller alemana Angela Merkel ha expresado públicamente su oposición al ingreso de Turquía en la UE, proponiendo en su lugar una «asociación privilegiada» que Ankara rechaza tajantemente, Westerwelle dió una respuesta cómica pero a la vez tajante cuando se le preguntó precisamente por la postura de la jefa del gobierno alemán. «Estoy hablando aquí no como un turista con bermudas, sino como miembro de la coalición de gobierno», dijo Westerwelle entre las sonrisas de los presentes, dando a entender que la postura de Merkel era una opinión personal y no una postura oficial del gobierno germano.
Relaciones muy cordiales
En su comparecencia de prensa con el ministro de exteriores turco Ahmet Davutoğlu, Westerwelle elegió también la iniciativa del gobierno para resolver el problema kurdo como un «paso histórico» al tiempo que prometió que Alemania seguiría colaborando con Turquía en la lucha contra el terrorismo. El ministro alemán destacó así mismo la importancia estratégica de Turquía para la UE y el «papel clave» que estaba jugando en la resolución de numerosos conflictos internacionales.
Durante toda la rueda de prensa, el ministro turco de exteriores Ahmet Davutoğlu -que habla alemán fluidamente- escuchó las declaraciones de su colega alemán sin necesidad de emplear los audífonos para oir la traducción. Westerwelle también empleó en su comparecencia en varias ocasiones palabras y expresiones turcas, y ambos ministros se dirigieron entre sí por sus nombres de pila, como signo de amistad personal.
Westerwelle también participó -al igual que hiciera el día anterior el presidente palestino Mahmoud Abbas- en la Conferencia de Embajadores Turcos que tiene lugar estos días en Ankara. Allí destacó el legado del fundador de la moderna Turquía, Mustafa Kemal Atatürk, y se refirió a los progresos hechos por el país euroasiático en los últimos años y dijo seguir con especial interés el debate sobre la iniciativa democratizadora pro-kurda puesta en marcha por el ejecutivo del AKP.
Aunque el ministro de exteriores alemán señaló en su comparecencia ante los diplomáticos turcos que la libertad de opinión, prensa y religión eran parte fundamental de los valores europeos, matizó: «…pero por supuesto, la violencia y el extremismo no pueden ser aceptados como instrumentos políticos», dijo refiriéndose a la reciente clausura del partido pro-kurdo DTP, que fue ilegalizado por el Tribunal Constitucional por vínculos con la organización terrorista PKK.