El uso de carbón para la calefacción y las emisiones de la industria han disparado hasta niveles peligrosos la contaminación del aire en Bursa, una situación que se agravará con la puesta en marcha de una nueva central térmica.
Los niveles de contaminación en la conglomeración urbana que forma la ciudad de Bursa, situada al noroeste de Turquía y con una población en su área metropolitana cercana a los 3 millones de personas, han alcanzado niveles alarmantes que representan un riesgo para la salud humana, según los últimos datos sobre calidad del aire publicados por el Ministerio de Medioambiente y Urbanismo.
Las últimas pruebas realizadas en la ciudad muestran que el nivel de concentración de partículas PM10, que anteriormente había alcanzado un nivel récord de 70, han llegado ya a una concentración de 167 microgramos por metro cúbico de aire (μg/m3), lo que definiría el aire de Bursa como “insaludable”.
Si los niveles llegasen a 200 el aire alcanzaría una calificación de “pobre”, mientras que a concentraciones de 300 μg/m3 el aire se volvería “peligroso” para respirar. De hecho la normativa europea 1999/30/CE establece en 50 μg/m3 el nivel máximo diario de concentración de partículas PM10 tolerable para proteger la salud humana.
El propio Ministerio de Medioambiente y Urbanismo de Turquía advierte que una mala calidad del aire supone un riesgo para toda la población, especialmente para los grupos más vulnerables como los niños, los ancianos, y las personas con problemas o enfermedades respiratorias.
A juicio de los expertos, uno de los principales factores que explican este alarmante aumento en los niveles de contaminación del aire en el entorno metropolitano de Bursa es el aumento del uso de carbón para calefacción durante los meses fríos del invierno, pero también la importante actividad industrial que concentra el área, cuyas emisiones a la atmósfera no siempre están debidamente vigiladas.
Así lo señala el doctor Ramazan Köylü, neumólogo en el Hospital Medical Park de Bursa, quien cree que el incremento detectado en los casos de cáncer de pulmón, asma y enfermedad pulmonar de obstrucción crónica (EPOC) en la ciudad está claramente relacionado con la contaminación del aire.
Una situación que a juicio de Köylü se verá aún más agravada una vez entre en funcionamiento la controvertida nueva central térmica del polígono industrial de Demirtaş, situado a sólo 10 kilómetros al norte del centro de Bursa, y que si no se toman medidas podría obligar a la gente a usar máscaras para respirar, afirma el neumólogo.
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Como gran aficionado a la historia que es, a Pablo Gómez le cautivó Turquía desde el primer día que la visitó en 2006: allí se casó, allí tiene una casa, y desde entonces se ha convertido en todo un experto en la actualidad de Turquía. Con una larga experiencia en medios de comunicación, está al frente de Hispanatolia desde 2011.





