Al menos 156 muertos por los disturbios en la región musulmana china de Xinjiang

Al menos 156 personas resultaron muertas y otras 800 heridas a causa de los disturbios registrados ayer en la capital de la región china de Xinjiang.

Al menos 156 personas resultaron muertas y otras 800 heridas a causa de los disturbios registrados ayer en la capital de la región noroccidental china de Xinjiang, habitada mayoritariamente por turcos de etnia uigur y religión musulmana, mientras que la policía reprimió varias manifestaciones en otras ciudades de la región. Se trata de los peores disturbios en la zona en los últimos años, y el gobierno chino ha culpado de ellos a los separatistas uigures que luchan por la independencia de esta inmensa región del extremo occidental de China.

Según informó la prensa local cientos de manifestantes fueron arrestados después de que miembros de la minoría uigur tomaron el domingo las calles de la capital de la región, Urumqi, mientras que otros quemaron y destrozaron vehículos y se enfrentaron con la policía y con brigadas anti-disturbios. Otras 200 personas que intentaban concentrarse en la mezquita de Id Kah, en el centro de la ciudad de Kashgar, fueron dispersadas por la policía. Los disturbios tuvieron su inicio en unas protestas después de que varios uigures resultaran muertos en otra región a manos de chinos de etnia Han, la mayoritaria en el resto de China.

Junto a Tíbet, Xinjiang es una de las regiones políticamente más sensibles en China, y en ambos lugares Pekín ha tratado de mantener su estricto control sobre la religión y la cultura, mientras promete mejoras económicas y prosperidad. Aunque los analistas descartan que estos disturbios vayan a tener un impacto importante en la economía china, sí se ha visto resentida una vez más la imagen de China en el exterior, tras una dura represión contra los manifestantes que ha provocado decenas de fallecidos y cientos de heridos. Según testigos presenciales, la capital de la región, Urumqi, se encuentra bajo la ley marcial y se ha cortado el acceso a Internet.

El secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, pidió a los gobiernos en una clara alusión a China que respeten el derecho de protesta de sus ciudadanos. «Todas las diferencias de opinión, ya sean domésticas o internacionales, deben resolverse pacíficamente a través del diálogo», dijo Ban en una conferencia de prensa en Ginebra.

Por su parte los grupos de exiliados uigures rechazaron las acusaciones del gobierno chino sobre una conspiración y dijeron que los disturbios fueron consecuencia del enojo acumulado por las políticas oficiales y el dominio económico de la etnia han, a la que acusan de intentar colonizar la región y de acaparar toda la riqueza en detrimento de la población nativa de la región. Casi la mitad de los 20 millones de habitantes de Xinjiang son uigures, pero la población de Urumqi, la capital, es mayoritariamente han debido a la inmigración impulsada durante años desde Pekín.