mezquita Sabancı en Adana, Turquía

Adana, donde la antigüedad y la fertilidad se encuentran

Conocida por dar nombre a uno de los platos más famosos de Turquía, el especiado Adana kebab, y por la producción de algodón, Adana es menos conocida como destino turístico.

Conocida por dar nombre a uno de los platos más famosos de Turquía, el especiado Adana kebab, y por la producción de algodón que comenzó el boom económico del siglo XX en está ciudad creciente, Adana es menos conocida como destino turístico. Esto es comprensible hasta cierto punto, con el Mediterráneo a al menos 30 kilómetros al sur, rodeada de la fértil planicie de Çukurova, sin tener el atractivo pintoresco asociado a los lugares turísticos, y con un crecimiento urbano e industrial que se expande por los campos circundantes haciendo de ésta la quinta conurbación más grande de Turquía. Pero hay suficiente historia en la ciudad para mantener a la gente ocupada durante al menos un día y mucho que ver en sus alrededores, lo que seguramente entusiasme a los turistas, especialmente debido a la gran variedad de hoteles y restaurantes de la ciudad.

Un buen lugar en el que empezar es en la monumental (puede acoger hasta 28.000 creyentes) Sabancı Camii, la mezquita más grande de Turquía. Terminada en 1998, su masiva estructura simboliza la piedad de muchos de los habitantes de Adana, que contribuyeron a la mitad de su presupuesto, y de la poderosa familia Sabancı, que se hizo cargo de la otra mitad. En 1921 Ömer Sabancı caminó desde su pueblo de la Anatolia central a través de las montañas Tauros hasta la planicie de Çukurova, próxima a Adana. Trabajó recogiendo el algodón de los campos hasta fundar su propia planta textil, y en la década de los 50 poseía la empresa textil más grande de Turquía. Todo turco conoce el resto de la historia, siendo el Sabancı Holding la segunda compañía más grande del país.

Siendo sinceros, la gran mayoría de las nuevas mezquitas en Turquía no tienen ningún mérito arquitectónico: mal proporcionadas, o imitando los sublimes templos otomanos. Sin embargo, eso no ocurre con la Sabancı Camii. De acuerdo, gran parte de ella es de cemento, aunque nunca lo dirías al estar escondido tras un gran trabajo de mampostería y azulejos; pero está bien proporcionada y situada justo en la orilla del bonito río Seyhan, que recorre el centro de la ciudad. Por fuera, la mezquita se parece mucho a la Azul de Estambul, con seis minaretes como su precursora en la distante metrópolis del Bósforo, mientras que su interior recuerda al de la obra maestra de Sinan, la Selimiye Camii, en la aún más lejana Edirne.

El río Seyhan, junto con el Ceyhan algo más al este, lleva el limo desde las montañas Tauros que han hecho de Çukurova un lugar tan fértil. Es cruzado por un antiguo puente que puede ser mejor visto desde la orilla al este de la Sabancı Camii, el llamado Taşköprü (puente de piedra). Posiblemente construido durante el reinado del emperador romano Adriano en el siglo II, con unos 21 arcos, ha sido reconstruido varias veces, especialmente durante el reinado del emperador bizantino Justiniano y durante la época otomana. El número de arcos se ha visto reducido a 14, pero sigue mereciendo la pena, especialmente cuando no hay viento en la calmada superficie del río, donde se refleja nítidamente el puente.

El antiguo puente es la prueba visible de que la historia de Adana se remonta al menos a la época romana, pero el Museo Arqueológico, ubicado solamente a unos doscientos metros caminando hacia la ciudad desde la Sabancı Camii, muestra que los origines de Adana son más antiguos aún. Una preciosa estatua del dios de las tormentas Tarhunzas en un carro tirado por toros se remonta al período neo-hitita (1100-700 a.C.), aunque en la leyenda Adana obtuvo su nombre de los Danaoi, un grupo de refugiados que huyó de Troya después de que ésta fuese saqueada por los aqueos cerca del 1100 a.C. En el piso de arriba del museo hay una pequeña pero exquisita estatua de cristal de un dios hitita, joyas de oro de las épocas helenística y romana, y una gran colección de monedas. Hay suficiente allí para atraer tu atención un par de horas, y en el jardín del museo hay una colección de estatuas neo-hititas y romanas entre las que es un placer deambular.

Para los romanos, que conquistaron la región en el siglo I a.C, el área alrededor de Adana era conocida no como Çukurova, sino como Cilicia. Formó parte del Imperio Bizantino tras la conversión del Emperador Constantino al cristianismo en el siglo IV, pero en el siglo VII los árabes musulmanes se hicieron con el control de la zona. Los turcos selyúcidas, también musulmanes, llegaron allí en el siglo XI, pero desde el siglo XII hasta el XIV, fue el reino armenio de Cilicia. En 1515 formaba parte del Imperio Otomano, y el edificio más notable del centro de la ciudad, la Ulu Camii (Gran Mezquita) se remonta a ese periodo. Se trata de una encantadora estructura, con un rico contraste entre piedras oscuras y claras, tan común más al sur, en Aleppo (Siria), y más al este, en Gaziantep y Diyarbakır. Otros edificios que merecen la pena ver son la Iglesia Católica de Bebekli, del siglo XIX, la torre del reloj del mismo periodo, y el colorido Kazancılar Çarşısı (Bazar de los fabricantes de calderos).

También en el centro de la ciudad se encuentra el Museo Etnográfico, ubicado en una iglesia ortodoxa. En ella se exhiben algunos ricos kilims y tiendas negras de piel de cabra, usadas en invierno en la relativa cálida planicie de Çukurova: un recordatorio de los nómadas yörük de los montes Tauros, situados no lejos de la ciudad y que pueden divisarse en los días despejados.

Uno de los hijos más famosos de la provincia de Adana, y con toda seguridad el autor turco más conocido fuera de su país (junto con Orhan Pamuk), es Yaşar Kemal. Antes de ir a Adana o Çukurova, intenta leer una de sus interesantes novelas, que tienen lugar en la década de los años 20. Narrando la cruel vida y opresión del campesinado que migra estacionalmente desde su pueblos en las faldas de los Tauros hasta la planicie para recoger algodón, las novelas de Kemal son parte de la épica homérica, aparte de ejercer una clara crítica social.

Dirígete al este desde Adana, y verás castillos armenios de Cilicia, primero el Yılan Kalesi y el Toprakkale, ambos a una hora en coche. Al norte de Osmaniye, en las arboladas faldas de los Tauros, están los restos de Hierapolis. Un poco más al norte está el yacimiento neo-hitita de Karatepe, con sus maravillosos relieves en la piedra y buenas vistas de la Presa Aslantaş. Allí hay muchos lugares en los que tomar un picnic en las orillas de la Presa Seyhan, directamente al norte de Adana, y al noreste están los restos del castillo de la capital del Reino de Cilicia, en Kozan. Junto con Karatepe, el otro lugar de más interés es Anavarza, que tiene un gran número de ruinas del periodo romano-tardío y bizantino.

No puedes abandonar Adana sin probar uno de sus famosos kebabs, y estaría bien que te lo tomases acompañado de otra especialidad local, el şalgam, un zumo amargo rojo hecho de nabos y zanahorias, que son fermentados y luego especiado con chili antes de ser servido. El Şalgam, como la ciudad de Adana, es un gusto que se adquiere con el tiempo, pero merece la pena probarlo.

Cómo llegar allí

Hay vuelos diarios que unen Adana con Estambul y Ankara. Hay menos vuelos desde Antalya.

Dónde dormir

Seyhan Hotel Tel (+90) 0322 457 5818, www.otelseyhan.com Justo enfrente del Museo Arquelógico y la Mezquita Sabancı, gran bufé de desayuno y vistas del río.

Mercan Tel (+90) 0322 351 2603 www.otelmercan.com Excelente relación calidad/precio, en el centro de la ciudad.

Dónde comer

Yüzevler. Tel (+90) 0322 454 7513

Ziyapaşa Bulvarı: el lugar donde se encuentran un gran número de establecimientos que sirven el Adana kebab.

Guías y libros

Lonely Planet y Guía Trotamundos de Turquía; y como no, la trilogía del «Halcón» de Yaşar Kemal.