»Grecia sólo tiene dinero hasta finales de noviembre», según su primer ministro

Samaras reconoció que Grecia se encuentra al límite de sus posibilidades y que afronta «el mayor desafío» de toda su historia democrática.

En una entrevista concedida al diario económico alemán Handelsblatt y publicada el viernes, el primer ministro griego Antonis Samaras reconoció que su país se encuentra al límite y que el gobierno de coalición que preside no puede pedir más sacrificios a sus ciudadanos, a la vez que subrayó que lo que necesita Grecia no es más ayuda sino más tiempo para cumplir sus compromisos.

Preguntado por cuánto tiempo podría sobrevivir Grecia si no recibe el siguiente tramo de ayudas de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional (FMI), Samaras respondió claramente: «Hasta finales de noviembre. Después las arcas (públicas) se quedarán vacías», afirmó.

«No puedo negarlo, y no lo haré: la democracia griega está afrontando el que quizás es el mayor desafío de su historia», recalcó el primer ministro griego. «Los recortes que ya hemos hecho han llegado hasta el hueso. Estamos en los límites de lo que podemos pedir a nuestros ciudadanos», explicó Samaras, añadiendo que los griegos se preguntan si los duros sacrificios que están haciendo sirven para «ver la luz al final del túnel» o son en vano.

«Es la cohesión de nuestra sociedad la que está siendo amenazada por el creciente desempleo, como ocurrió al final de la República de Weimar en Alemania», dijo Samaras recordando el colapso económico del gobierno alemán tras la crisis del 29 que acabó llevando al poder a Adolf Hitler.

Grecia necesita con gran urgencia los 31.500 millones de euros en préstamos previstos en el segundo tramo de ayuda conjunta de la UE y el FMI, que lleva meses retenido a la espera de que los inspectores de la llamada «Troika» -la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el FMI- verifiquen que Atenas está cumpliendo con las medidas exigidas, incluyendo un gran programa de austeridad y recortes.