5 muertos por disparos en la frontera entre Kirguistán y Kazajistán

Se trata del segundo incidente de este tipo en lo que va de año en estas dos repúblicas ex soviéticas de Asia Central.

 

Al menos cinco personas fallecieron el lunes en la frontera entre las repúblicas ex soviéticas de Kirguistán y Kazajistán, después de que un guardia fronterizo abriera fuego indiscriminadamente antes de huir con varias armas a bordo de un vehículo, según informaron las autoridades fronterizas kirguisas.

Las fuerzas de seguridad de Kirguistán trataban el lunes de capturar al asesino, al parecer un guardia fronterizo que disparó por razones que aún se desconocen contra el comandante de un puesto de vigilancia cerca de la frontera con Kazajistán. Además de a su comandante, el hombre mató de varios disparos también a otros tres soldados y a una mujer.

Otros tres guardias del puesto fronterizo lograron escapar con vida del lugar y alertar a las fuerzas de seguridad kirguisas. Por ahora y según un comunicado oficial emitido por el servicio de guardia fronteriza del país -una división del Comité Estatal para la Seguridad Nacional, sucesor del KGB- se han enviado refuerzos militares a la zona y continúa la búsqueda del asesino.

Este suceso se produce después de que a finales del pasado mes de mayo 14 guardas kazajos y un pastor local fueran también asesinados en un remoto puesto fronterizo en la frontera de Kazajistán con China. Las víctimas murieron de varios disparos, y el puesto fue quemado. El único superviviente del incidente confesó más tarde haber cometido la masacre, que se sospecha pudo estar motivada por las burlas o novatadas de sus compañeros y superiores, un móvil que podría estar también detrás de lo ocurrido el lunes en Kirguistán.

Kirguistán es un empobrecido país montañoso de Asia Central sin salida al mar que se independizó en 1991 tras la caída de la Unión Soviética, y cuyas fronteras limitan con China, Kazajistán, Tayikistán y Uzbekistán. Tiene poco más de cinco millones de habitantes, la mayor parte musulmanes sunníes, aunque constitucionalmente es una república democrática de carácter laico . A principios de 2010 el país vivió una sangrienta revuelta popular contra el gobierno del anterior presidente, Kurmanbek Bakíev, que culminó en su derrocamiento y exilio en Kazajistán.