Un muerto en un atentado contra el convoy del primer ministro turco

Un policía resultó muerto y otros dos heridos en la provincia de Kastamonu después de que un grupo de asaltantes desconocidos atacara el convoy electoral del primer ministro turco.

Un policía resultó muerto y otros dos heridos la tarde del miércoles en la provincia septentrional de Kastamonu después de que un grupo de asaltantes desconocidos atacara el convoy electoral del primer ministro turco y líder del partido AKP, Recep Tayyip Erdoğan.

Erdoğan se había dirigido a sus seguidores en la provincia de Kastamonu (situada al oeste del Mar Negro) como parte de la pre-campaña electoral para las elecciones generales de junio, y afortunadamente no viajaba con el convoy en el momento del ataque, ya que había decidido tomar un helicóptero para desplazarse hasta la vecina provincia de Amasya poco antes de que se produjera el asalto.

Según informó el canal de noticias CNN Türk un grupo de desconocidos atacó el convoy disparando y arrojando granadas de mano; en el intercambio de disparos que se produjo, un policía murió y otros dos resultaron heridos a consecuencia del ataque. Uno de los vehículos policiales que escoltaban el convoy -entre el que se incluía un autobús con periodistas- ardió también a consecuencia del ataque, tras el que se enviaron varios equipos de emergencia y se desplegaron por la zona fuerzas especiales de seguridad que iniciaron un operativo de búsqueda de los supuestos terroristas.

Según pudieron relatar algunos testigos presidenciales al canal de noticias NTV, los atacantes arrojaron una granada y dispararon contra el vehículo policial incendiado, que se convirtió en «una bola de fuego» tras la explosión. No obstante fuentes oficiales afirmaron posteriormente que la explosión no se había producido a consecuencia de una granada, sino debido a que los disparos de los asaltantes alcanzaron el depósito de gasolina del vehículo.

Tras conocer el ataque, cuya autoría y motivos aún se desconocen, el primer ministro Erdoğan se refirió a él durante un acto ante sus seguidores en Amasya y tuvo palabras de recuerdo para las víctimas del mismo. «Quiero comenzar mi discurso expresando mi tristeza por el ataque en Kastamonu», dijo. «Esas mentes oscuras, esos terroristas, esos separatistas que sólo son capaces de hacer esto, esos que entienden que no pueden hacer a través de las urnas», dijo Erdoğan en unas palabras con las que pareció acusar al grupo terrorista kurdo PKK

Sin embargo aún no está claro quiénes pueden estar detrás de este atentado, especialmente porque la zona en la que se produjo queda muy lejos del sureste de Turquía, zona de mayoría kurda que es el tradicional escenario de operaciones del PKK. No obstante el grupo terrorista kurdo ya había amenazado cuando rompió recientemente la tregua unilateral que mantenía desde el pasado verano que trataría de expandir sus ataques por todo el país, en un intento de hacerse notar y sembrar el pánico de cara a las elecciones generales de junio.

«Se trata de un incidente muy peligroso que debemos considerar muy seriamente», dijo el presidente turco Abdullah Gül tras tener noticias del ataque, que subrayó que Turquía «nunca se doblegará ante el terrorismo». Desde los principales partidos de la oposición también llegaron mensajes de condena contra el atentado, y el líder del principal partido opositor (CHP), Kemal Kılıçdaroğlu, telefoneó personalmente a Erdoğan para expresarle su solidaridad y su condena por lo ocurrido.

Este atentado se produce pocas horas después de que al menos seis policías resultaron heridos en las ciudades surorientales de Diyarbakır y Hakkari durante los funerales celebrados por siete miembros del PKK muertos en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad turcas. Los agentes fueron atacados por grupos asistentes al funeral con cuchillos, piedras y cócteles molotov.